Dos de los cincuenta ecuatorianos que permanecen encerrados en una iglesia de Murcia, en protesta por la entrada en vigor de la Ley de Extranjería. Efe

«Tenemos órdenes de no ir contra el inmigrante de a pie y de ser implacables con los delincuentes»

El control y detención de las mafias dedicadas al tráfico ilegal de personas y los grupos de delincuentes formados por inmigrantes son los grandes objetivos de la Ley de Extranjería, que entró ayer en vigor. Los sindicatos de Policía aseguraron a ABC que desde Interior no han recibido ninguna orden que se centre en la detención de los extranjeros «sin papeles».

MADRID. P. Muñoz, M. Oliver
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«La nueva Ley de Extranjería, más que cumplirla, hay que interpretarla». Mandos policiales consultados por ABC resumían ayer así las directrices que se han dado para aplicar la nueva Ley de Extranjería, que ayer entró en vigor. Durante los días anteriores a la aplicación de la norma se han sucedido las reuniones entre los responsables de las Fuerzas de Seguridad para unificar criterios sobre cómo debe ser, a partir de ahora, su trabajo en este campo.

Según ha podido saber ABC, a pesar de la polémica levantada, en ningún momento ni siquiera se ha llegado a plantear la posibilidad de realizar controles masivos a los inmigrantes para intentar localizar a los que se encuentran en situación ilegal. Por el contrario, el trabajo de los agentes se centrará en la prevención de la delincuencia que, en un tanto por ciento no desdeñable, genera una parte del colectivo de inmigrantes en situación ilegal. Las directrices concretas a los agentes son que se extreme la presión sobre aquellos individuos que ya han protagonizado incidentes y que, en el caso de que no puedan acreditar que están legales en España, podrán ser expulsados al permitirlo la Ley.

«OJO POLICIAL»

En realidad, lo que funcionará, es el «ojo policial»; es decir, la propia experiencia de los agentes en la calle que saben quienes se mueven alrededor de la delincuencia y, por tanto, generan una buena parte de la inseguridad ciudadana. Por tanto, el trabajo preventivo de la Policía será más eficaz. Para que todo esto sea posible, será importante también el papel de los jueces, sobre todo en el caso de que el inmigrante tenga alguna condena pendiente. Las Fuerzas de Seguridad también consideran como evidente que si un indocumentado tiene un cierto arraigo en España, en ningún caso será detenido ni tampoco se propondrá su expulsión.

Los sindicatos de Policía lo tienen claro. «No hay instrucciones especiales contra los indocumentados. La nueva Ley de Extranjería favorecerá la actuación policial en un ámbito criminal, y no marginal», aseguran. «Nosotros no vamos a ir a por el inmigrante irregular de a pie, pero seremos implacables con los delincuentes y las redes dedicadas al tráfico ilegal de personas». La entrada en vigor del texto se centrará, sobre todo, en las mafias ilegales dedicadas al tráfico de personas y a la delincuencia a gran escala. El Gobierno sólo tiene intención de aplicar en estos casos el procedimiento rápido de expulsión en 48 horas. La Administración, en este supuesto, podría repatriar a los delincuentes que hayan cometido delitos menores en caso de que el juez los deje en libertar.

INCREMENTO DE LA DELINCUENCIA

Fuentes gubernamentales señalaron también que la continua llegada de inmigrantes a nuestro país ha provocado un crecimiento en el número de delitos. Además, se percibe una cierta especialización según sea la nacionalidad. Así, los robos cometidos en los polígonos industriales suelen ser realizados por extranjeros procedentes de la Europa del Este. Los suramericanos, por su parte, se han «especializado» en los robos y alunizaje en joyerías, así como en el tráfico de drogas. En este último caso, también están empezando a cobrar especial importancia las bandas asiáticas. Los magrebíes -según apuntan estas fuentes- suelen perpetrar los robos con intimidación y violencia. La intención del Gobierno es perseguir todo este tipo de delincuencia y agilizar la expulsión de estos inmigrantes que, en su mayoría, no presentan ninguna documentación.

CRÍTICAS DEL PSOE

En este sentido, la secretaria de Políticas Sociales y Migratorias del PSOE, Consuelo Rumí, señaló ayer que el Gobierno no expulsa a los inmigrantes en situación ilegal, como contempla la Ley de Extranjería, que hoy entra en vigor, por «vergüenza» y porque carece de recursos humanos y materiales para hacerlo. Rumí afirmó que el ministro del Interior, Jaime Mayor Oreja, anunció ayer «lo que no va a hacer», ordenar «la caza y captura de los inmigrantes», pero no dijo «lo que va a hacer».

La socialista calificó la Ley de Extranjería como una ley «desafortunada, que nace vieja porque los acontecimientos la han superado». Agregó que el nuevo documento «restringe derechos fundamentales, no aborda el fenómeno de la inmigración, impide al inmigrante defender sus derechos e impone la ley del miedo a todos los que carecen del permiso de residencia».