Tapones de plástico que curan
solidaridad y reciclaje

Tapones de plástico que curan

Las empresas de residuos pagan por ellos y cada vez se extiende más su reciclaje solidario. Tapones a cambio de vida...

MADRID Actualizado:

«Mamá, hay que guardar los tapones de plástico para el cole». Es lo que cada vez más padres oyen decir a sus hijos en casa. Son para Aitana, Sara, Sergio, Ainhoa y muchísimos otros niños que padecen enfermedades raras o discapacidades cuyos tratamientos sus familiares no pueden costear.

La cadena solidaria comienza a funcionar rápidamente porque la labor es sencilla y porque los padres lo cuentan en el trabajo, en el gimnasio o incluso en el bar, y el virus del reciclaje solidario se extiende con efectividad. El caso de Aitana, uno de los más conocidos en España, ha conseguido ya la colaboración de 800 colegios y 99.771 € para las constantes operaciones que la niña precisa. De hecho, esta semana Aitana ha vuelto a ser intervenida en Boston, y desde la asociación «Una sonrisa para Aitana» nos informan de que «ha sido todo un éxito».

En otros casos, la recogida de tapones se realiza con el objetivo de financiar la investigación de una enfermedad poco conocida. Es el caso Aitzina, una asociación local de Vitoria (que forma parte de AEFAT) que apoya a los enfermos de ataxia que empezó recogiendo tapones a nivel local y ha acabado extendiendo el reciclaje solidario por toda España. En total apenas son 15 familias con ese caso, y necesitan 300 toneladas para conseguir 60.000 euros e iniciar así la investigación de este síntoma que afecta a la coordinación de todo el cuerpo.

Entre 200 y 300 euros por tonelada

Y, cada vez más, se implican también las instituciones. Así por ejemplo, el Ayuntamiento de Alcalá de Henares ha proporcionado los contenedores de recogida para la campaña «Tapones para Sara», en nombre de la vecina afectada por esa alteración. «Somos pocas familias y cada una se ocupa de recoger en su ciudad», dicen desde AEFAT, donde han logrado reunir más de 60 toneladas en un año.

«Entre 200 y 300 euros» por tonelada pagan las empresas que reaprovechan estos plásticos (ESCOR, CEICA, Retorna,...) y que se han convertido en la esperanza de muchas familias y hasta protectoras de animales, que han optado por esta fuente de ingresos ecológica y sencilla.

El próximo 17 de mayo se celebra el Día Mundial del Reciclaje, una buena ocasión para acordarse de que, con un simple gesto, a la vez que se cuida el medio ambiente (menos emisiones de CO2), se puede ayudar (y mucho) a los que menos suerte han tenido en la vida. Sencillo y bonito, ¿no? Pues que no pare el reciclaje..