Tribunales

El Supremo revoca una custodia compartida por la «total falta de respeto» del padre hacia la madre

El Alto Tribunal reitera que en este régimen debe primar el «interés del menor», pero en este caso, ese interés es incompatible con un «sistema de convivencia pacífico y estable emocionalmente»

MadridActualizado:

El Tribunal Supremo ha revocado la custodia compartida de un niño de siete años y la otorga en exclusiva a la madre, por la «falta total de respeto, abusiva y dominante» del progenitor hacia su mujer. La Sala Civil estima así el recurso de la madre y anula la sentencia de la Audiencia de La Coruña que, pese a constatar la postura «abusiva» del padre, entendió que no era relevante para dar la custodia compartida porque, según su criterio, la concesión de ese sistema de custodia no perjudicaba el interés del menor.

La sentencia recuerda además que al padre le había sido incoado por la vía penal auto de procedimiento abreviado (no firme) por coacciones a su mujer en el que se concretan los indicios existentes de un delito de violencia doméstica.

Para el Supremo, «partiendo del delito sometido a enjuiciamiento y de las actitudes del padre, ejerciendo una posición irrespetuosa de abuso y dominación, es impensable que pueda llevarse a buen puerto un sistema de custodia compartida que exige, como la jurisprudencia refiere, un mínimo de respeto y actitud colaborativa, que en este caso brilla por su ausencia». A juicio del Alto Tribunal, en este caso un régimen de custodia compartida afectaría negativamente al interés del menor, quien requiere «un sistema de convivencia pacífico y estable emocionalmente».

De esta forma, el Supremo atribuye la custodia del menor a la madre, debiendo determinar ahora el juzgado el sistema de visitas, alimentos, gastos y medidas derivadas, en ejecución de sentencia.

Situación de acoso

En el auto de incoación de procedimiento penal, señalaba que el padre decidió iniciar una situación de acoso con su exmujer, «que tuvo proyección y que hubo de vivir más de una vez el hijo menor». «Rondaba las inmediaciones del domicilio de la mujer, o lugares que sabía que frecuentaba, realizando gestos provocativos, profiriendo insultos, contra (ella) o personas de su entorno. Los intercambios del menor, cuando intervenía la madre o familiares de ella, los convertía en situaciones conflictivas».