«Sexomnia»: El trastorno que puede convertirte en un violador sin saberlo
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«Sexomnia»: El trastorno que puede convertirte en un violador sin saberlo

El sonambulismo sexual consiste en practicar sexo mientras se permanece dormido. Se trata de una patología poco común del sueño que, aunque pueda parecer placentero, resulta tremendamente problemático

MADRID Actualizado:

Hace menos de dos semanas que Stephen Lee Davis, un británico de 43 años acusado de un delito de violación, fue exculpado de abusar de una adolescente de 16 años. El jurado tomó dicha decisión a pesar de comprobar que, en efecto, había violado a la joven. ¿La razón? Davis padece «sexomnia».

También llamado sonambulismo sexual, la «sexomnia» se define como la aparición de conductas sexuales durante la fase del sueño profundo. Esta poco común alteración del sueño consiste, como su propio nombre indica, en practicar sexo aun estando dormidos. Al despertar, el sujeto permanece en un estado de amnesia y desconoce lo ocurrido a menos que alguien -generalmente la pareja- se lo cuente.

Esto es precisamente lo que ocurrió el día en que Stephen Lee Davis abusó de la joven. La chica, que pasaba la noche en casa del británico, despertó en mitad de la noche mientras intentaba abusar de ella y poco después vio cómo su violador alegaba no tener consciencia de lo ocurrido. El jurado le dio la razón. Fue el doctor Chris Idzikowki, director de la Escuela del Sueño de Edimburgo, quien ratificó la versión del acusado alegando que las pruebas realizadas a Davis indicaban que era «sexomne».

Información escasa

Poco se sabe de esta extraña pero problemática patología. La últimaClasificación Internacional de Trastornos del Sueñocoloca la «sexomnia» dentro del grupo de las parasomnias (trastornos de conducta durante el sueño asociados con episodios breves o parciales de despertar), por lo que las causas de su aparición podrían ser similares a las de otros tipos de sonambulismo.

Francisco Segarra, doctor de la Clínica del Sueño Estivill, afirma que aún hay muy pocos estudios que indaguen en las causas de este trastorno así como en sus posibles tratamientos. «No existen aún estudios epidemiológicos sobre la "sexomnia" ya que solo disponemos de información sobre casos aislados», argumenta. Es por ello por lo que es difícil contar con datos relativos al porcentaje de afectados o al grado de incidencia en hombres o mujeres.

Pero la falta de estudios no implica la ausencia de casos. Hace años el especialista en trastornos del sueño Peter Buchanan comenzó a profundizar en este desorden al conocer el caso de una mujer que cada noche abandonaba su casa en episodios de sonambulismo y mantenía relaciones sexuales con extraños. La mujer, según Buchanan, estaba completamente dormida y su comportamiento se debía a que «llevaba a la práctica todo aquello con lo que soñaba».

Una mujer abandonaba su casa cada noche y mantenía relaciones con extraños

El sexual no es el único sonambulismo que puede tener peligrosas consecuencias. En 2008, Brian Thomas mató a su mujer en mitad de la noche. Apenas dos años después fue exculpado del delito al considerar los médicos que era víctima de terrores nocturnos y que estaba inconsciente en el momento del crimen.

Como el resto de las parasomnias, la «sexomnia» puede darse en varios grados. «Básicamente -informa el doctor Segarra- los episodios pueden consistir desde en emitir sonidos sexuales hasta masturbarse o llegar incluso al coito». Esto es lo que le ocurría a Stephen Lee Davis, quien antes de cometer la violación ya había tenido varios episodios de «sexomnia» con su esposa.

¿Se lleva en los genes?

El doctor Juan Pareja, neurólogo de Hospital Universitario Quirón Madrid, indica que «la predisposición a padecer sonambulismo es heredada» y aclara que «el trastorno acontece en la infancia y tiende a desaparecer en la adolescencia o madurez, lo que significa que el desarrollo influye en la expresión de esta patología». No obstante, como apunta Segarra, también podrían influir otras circunstancias tales como el estrés y la privación del sueño.

Parece casi imposible el hecho de que el «sexomne» no llegue a despertar teniendo una conducta tan activa como puede ser un coito e incluso una violación aunque, en realidad, se debe a que el comportamiento del «sexomne» seguiría las mismas pautas que en el resto de sonámbulos comunes. «Se trata de una situación muy habitual en sonámbulos, personas con terrores nocturnos o trastornos de conducta en la fase REM, donde los indivíduos tienen ciertos comportamientos instintivos que aparecen de manera inapropiada durante el sueño», asegura el médico de la Clínica Estivill.

«El sonambulismo consiste en el despertar del cuerpo pero no de la mente»

De manera sencilla, el doctor Pareja explica que «el sonambulismo consiste en el despertar del cuerpo pero no de la mente, lo que explica que se desarrolle actividad motora sin consciencia ni memoria». De hecho -indica- «la conducta automática incluye el lenguaje, por lo que los sonámbulos pueden incluso hablar durante ataque, dando la impresión de que están conscientes».

Lo que sigue al episodio de «sexomnia» es un estado de amnesia que hace que quien lo padece no sea consciente de aquello que hace dormido. Esto, además, desencadenará en un estado de angustia importante debido, según Francisco Segarra, «a la sensación de pérdida de control sobre un comportamiento que pertenece a la esfera más íntima de la persona, además de por las consecuencias a nivel familiar, de pareja, e incluso personal por tener una conducta sexual durante el sueño».

Así se comporta un sonámbulo

«El sonámbulo puede coger las llaves, abrir la puerta de casa, subirse a su coche e incluso arrancarlo, pero si le cambias las llaves de lugar será incapaz de realizar la secuencia», aclara Segarra. Según Pareja, «el sonambulismo puede ir desde sentarse súbitamente en la cama con expresión de sorpresa, a abandonar el lecho y desplegar deambulación automática, saliendo de casa o recolocando los muebles. Se puede incluso saltar por una ventana, cocinar, y también exhibir conducta sexual».

El sonambulismo con lesiones es más frecuente en hombres que en mujeres

Además, indica, el sonambulismo puede ser especialmente problemático en el caso de los adultos: «Pueden ser agresivos, incluso blandir objetos contundentes en actitud agresiva que pueden provocar lesiones». No en vano, la prevalencia de casos de sonambulismo es baja en la edad adulta «17% en niños y 4% en adultos», indica Pareja, quien además, aclara que «el sonambulismo sin violencia no tiene predominancia de sexos mientras que el sonambulismo con lesiones predomina en los varones adultos».

Y apunta una clave para desmontar el mito: «Es inútil tratar de despertar a un sonámbulo porque es insensible a estímulos externos. De forma preventiva, conviene asegurar el cierre de puertas, eliminar obstáculos, proteger las esquinas y los bordes del mobiliario así como ocultar objetos peligrosos».