El sexo entra en recesión

S.E | MADRID
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Vacaciones más económicas, menor gasto en actividades de ocio y también reducción de dinero para la vida disoluta. El ahorro a consecuencia de la crisis económica se ha convertido en una obligación para muchos españoles, y afecta también a negocios de escasa integridad ética, como el de la prostitución, informa Efe.

Los españoles se gastan 50 millones de euros todos los días en prostitutas o lo que es lo mismo, 18.000 millones al año, según datos recogidos en la Ponencia sobre la prostitución en España, de 2007. Unas cifras demasiado elevadas como para pasar inadvertidas.

Sin embargo, los profesionales del negocio se quejan del descenso de ganancias. «Cuando empecé en esto cobraba unos sesenta euros por un completo, ahora cobro entre treinta y cuarenta», se lamenta la panameña Natalia, en declaraciones a Efe. «Ahora la cosa está muy difícil -añade-. A ver si mejora en septiembre».

Natalia es una de las 400.000 prostitutas que hay en España, una por cada 38 hombres. Todas ellas, según la portavoz del colectivo de defensa de las prostitutas Hetaira, Cristina Garaizábal, lamentan además «el descenso de clientes. Especialmente desde la huelga de camioneros de junio», asegura. Sin embargo, el número de mujeres que intenta introducirse en este negocio aumenta, según explica el secretario general de la Asociación Nacional de Empresarios de Locales de Alterne (Anela), José Luis Roberto Navarro. Cada vez «más señoritas piden plaza en nuestros locales», afirma.

Para los «empresarios» del sector los ingresos por prostituta y año suponen 45.000 euros. La media de gasto por varón llega a los 1.200 euros al año -100 euros al mes-. A pesar de todo, el consumo está bajando «notablemente». Al menos eso afirma Kevin, un argentino de 28 años que lleva desde los 20 ofreciendo sus servicios a hombres y mujeres. Desde principios del verano «la cosa está yendo muy mal». «La crisis se siente muchísimo y este trabajo no tiene promedio de facturación fija: es como el mercado bursátil», bromea.

Lo cierto es que poco tiene de divertido un negocio cuyos demandantes «en el 99 por ciento de los casos» son varones y cuya peculiar «oferta» está formada por «mujeres extranjeras, muchas de ellas en situación ilegal y que realizan su actividad mayoritariamente en los llamados clubes de alterne», según el informe sobre prostitución.

Falso liberalismo

«La sociedad ha ido asimilando de forma un tanto superficial una idea de liberalismo sexual que ha producido una gran tolerancia social para estas prácticas denigrantes», explica la Ponencia. De hecho, el 6 por ciento de la población española es consumidora habitual de prostitución.

Por todo ello, el texto aprobado en las Cortes asegura que «relacionar la prostitución con la libertad sexual es olvidar la actividad humana que es la sexualidad, que requiere de una relación de igualdad y voluntariedad». En todo caso, «la prostitución que se conoce, la que es visible, es la de la calle, que es la minoritaria», según el informe. Así, este peculiar negocio se extiende también por internet, el cine o las tiendas especializadas (sex shops). No en vano, la «industria del sexo» factura anualmente 470 millones de euros. Las cosas podrían cambiar a medio plazo pero, de momento, estos ámbitos no se han visto tan afectados por la crisis económica.