Un operario trabaja en el Santuario Mariano de Lourdes tras las inundaciones de este sábado - efe

El Santuario de Lourdes también sucumbe a las medidas de ajuste

El descenso en las donaciones y las inundaciones sufridas el pasado sábado complican recuperar el millón de euros que acumulan de déficit

F.m.
madrid Actualizado:

La caída en las aportaciones de los peregrinos que acuden anualmente al Santuario de Lourdes han disminuido de forma preocupante en el último año. Este hecho ha provocado que disminuya el presupuesto que permite mantener abierto uno de los principales puntos de peregrinación del catolicismo.

El ejercicio económico de 2011 ha arrojado un déficit aproximado de un millón de euros, según ha informado en página oficial de la sede Thierry Castillo, encargado de los asuntos económicos del lugar sagrado. Los resultados para este año 2012 no se plantean mucho mejor y no se prevé el equilibrio económico hasta 2015.

Ser el tercer lugar de peregrinación más visitado del cristianismo no ha impedido que los gastos superen a los ingresos. Para poder mantener operativo uno de los principales epicentros de peregrinación mariana, desde el Santuario han pedido la colaboración y las donaciones a los «amigos de Lourdes».

Los ingresos que reciben en el Santuario de la pequeña localidad francesa proceden, en su mayor parte, de los peregrinos que allí acuden y de las donaciones de los creyentes. Así, un total del 76% del presupuesto viene sufragado por las ofrendas. En el lado de los gastos, el pago al personal –450 empleados– para mantener la gruta y sus alrededores se lleva el 52%.

Mas visitantes, menos ingresos

Pese a que las cifras oficiales muestran que el número de visitantes al santuario mariano ha aumentado –hasta un total de 6.291.345 –, el ingreso a través de las donaciones y venta de recuerdos ha bajado entre un 3 y un 5 por ciento. Además, según apunta Thierry Castillo, tesorero de la diócesis en una entrevista para , los visitantes cada vez acuden menos a través de peregrinaciones, sino que van en viajes de grupos que no siempre se alojan en los lugares del sitio sagrado.

El camino para poder seguir manteniendo operativo el santuario pasa por reducir costes. La línea marcada por Thierry Castillo, según ha apuntado, pasa por recortes de personal y por llevar a cabo únicamente las tareas que sean urgentes y necesarias. Para este año no reemplazarán a los empleados que se jubilen ni renovarán algunos de los contratos temporales. Además reducirán un 20% los trabajadores que acuden solo durante la época de máxima afluencia de peregrinos.

El objetivo, tanto del tesorero como del obispo Nicolás Brouwet, es lograr el equilibrio financiero para el año 2015. Sin embargo las inundaciones sufridas el pasado sábado en la localidad francesa complican aún más la viabilidad económica