La Santa espera al Ministerio
Imagen del Islote de La Santa, situado cerca del litoral de Tinajo, en Lanzarote

La Santa espera al Ministerio

Hace ya más de año y medio que Medio Ambiente adquirió la parcela de este Islote y no se ha iniciado su regeneración _ La zona sigue sin proyecto para su recuperación ambiental y no hay financiación

ERNESTO LUNA | ARRECIFE (LANZAROTE)
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La Santa es uno de esos pueblos encalados de puro blanco, de marcos azules, donde las casas parecen haber sido depositadas ayer mismo por la última marea.

En el muelle los hombres preparan los aparejos, por si la mar da una tregua y permite probar fortuna. A unos escasos cientos de metros rompe una de las olas surferas más famosas, la de izquierda.

Con ella todavía no ha podido el hombre. Sí logró atar con cadenas de cemento la ría de La Santa, una maravilla natural de aguas libres que fabricaban un collar de mar y salitre en el litoral de Tinajo y que las obras de urbanización acometidas hace cuatro décadas convirtieron en una charca cada día que pasa más triste y limosa. Las gentes de la zona recuerdan todavía el tamaño de las viejas y las morenas que se capturaban allí. Ahora no hay ni cabosos.

La boca norte se cerró por completo y ahora el océano furioso lucha en vano por recuperar lo que fue suyo. En el otro extremo, hacia el sur, se creó otra barrera con ojos dispuestos para permitir el paso de la corriente, pero tan pequeños, ciegos y obstruidos que en realidad es otra supultura. Este hecho ha afectado gravemente al tamaño y salud del saladar, uno de los más importantes de Canarias e importante estación de parada y fonda para millares de aves migratorias.

Esta es la realidad actual de la isleta de La Santa por el afán de los hombres de dominar la naturaleza y convertir este espacio en concreto en una piscina gigantesca a bajo coste. Y pudo ser peor. Los terrenos eran hasta el año 2007 propiedad de la Caja de Canarias e incluían dentro de sus límites un plan parcial con todas las bendiciones legales para construir 5.200 camas. Habría sido la puntilla para este espacio que, pese a todos sus valores, no contaba con una figura de protección ambiental o patrimonial que evitara el asalto del bloque del veinte.

Plataforma

La entidad incluso había entablado conversaciones con la empresa Promociones y Proyectos Ultramar, lo que disparó las alarmas en el Ayuntamiento de Tinajo y en los sectores ambientalmente más sensibles de la sociedad insular.

Incluso se llegó a crear una plataforma para salvar el enclave. Finalmente, hace ya más de año y medio, el Ministerio de Medio Ambiente (hoy también del Medio Rural y Marino) adquirió los 1.142.610 metros cuadrados a la Caja de Canarias por un valor de 11,4 millones de euros. Un día histórico, dijeron todos.

El entonces director general de Costas, José Fernández, expresó el compromiso de su departamento de agilizar al máximo la redacción y ejecución de un proyecto para la recuperación mediombiental y paisajística del entorno, actuaciones que serían acompañadas de otras para propiciar el disfrute ciudadano de la Isleta de la Santa en armonía con la naturaleza.

Sin embargo, desde entonces no han vuelto a salir flote noticias concretas y, mientras tanto, la ría sigue asfixiada y las marismas permanecen mortecinas en comparación con sus mejores tiempos. El senador por Lanzarote, el socialista Marcos Hernández, muy ligado al proceso para la adquisición de los terrenos, asegura que «todo eso está caminando», aunque por el momento no se dan fechas precisas.

«Se invirtieron ya cien mil euros en el estudio hidráulico de la zona y para ello se desplazaron varios técnicos de la Dirección General de Costas hasta Lanzarote», indica. Argumenta que este es el primer paso para comenzar a «determinar la inversión y las actuaciones de remodelación». Pero, por ahora, no existe un presupuesto alguno.

Salvar este espacio

Hernández también recalca que hay que dar tiempo para que el Ayuntamiento de Tinajo, con mayoría absoluta de Coalición Canaria (CC), «haga sus propuestas». Bajo su punto de vista, «lo importante es que se desarrolle un proyecto realmente ambicioso en la Isleta de La Santa». «Se hizo un esfuerzo muy grande para salvar el espacio y el Ministerio no adquiere estos espacios para luego abandonarlos, sino para transformarlos y mejorarlos», asegura. La operación se enmarcó dentro del llamado Programa de Adquisición de Fincas por parte del Estado.

La adquisición de la Isleta de La Santa desató una especie de fiebre en Lanzarote para que el Ministerio de Medio Ambiente comprara a golpe de talonario varios puntos de la costa insular. El propio Ayuntamiento de Arrecife, al calor de los acontecimientos, llegó a sugerir que se comprara con fondos públicos el Islote del Francés, una propiedad privada que se ha convertido en un quebradero de cabeza para los responsables municipales pues la propiedad, Cortezo Inversiones SA, ha ganado en los tribunales el derecho a edificar o a ser compensada a precio de suelo urbano, lo que equivaldría a una cantidad astronómica para el consistorio.

Costas, por otro lado, ha expresado su voluntad de expropiar, aunque a precio de suelo rústico, los islotes de Montaña Clara y Alegranza, también de titularidad privada. En este caso juega a su favor que ambos están dentro del Parque Natural del Archipiélago Chinijo.