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La sanidad británica prueba un «Airbnb» para alquilar habitaciones a pacientes

Se trata de alquilar habitaciones libres en casas de particulares que atiendan y cocinen para este tipo de pacientes

Corresponsal en Londres Actualizado: Guardar
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La sanidad británica arrastra un grave problema en los últimos años, la falta de camas disponibles en sus hospitales. Se calcula que este «bloqueo de camas», como se denomina, causará la muerte de hasta 8.000 personas al año.

Por eso se buscan todas las soluciones creativas posibles para intentar paliar esta crisis sanitaria. Y la que más ha llamado la atención es una que hemos conocido recientemente, la de alquilar habitaciones libres en casas de particulares donde alojar a los pacientes que se recuperan de una operación.

El sistema, llamado NHS Airbnb, consiste en conseguir alojamiento para los que se hayan sometido a una cirugía y puedan así recuperarse de ella en casas de personas que, sin experiencia en el cuidado, se espera que atiendan y cocinen para este tipo de pacientes.

Por ello, recibirán hasta 50 libras, unos 56 euros, por noche o pudiendo elegir una tarifa mensual de hasta 1.000 libras, unos 1.122 euros por poner a disposición del hospital esa habitación.

El plan, que se está poniendo a prueba en el condado de Essex, al sureste de Inglaterra, también tiene como objetivo ahorrar costes para la sanidad pública, sometida a diferentes recortes presupuestarios por parte del Gobierno en estos últimos años.

La encargada de llevar a cabo esta prueba es una start-up inglesa llamada CareRooms que se encargaría de buscar los perfiles de esos caseros. Es necesario que estos anfitriones den la bienvenida a los pacientes, les cocinen tres comidas diagnosticadas por el hospital y ofrezcan conversación y compañía. Además, desde esta empresa aseguran que se analizarán los antecedentes penales y se les pedirá que aprendan o que tengan conocimientos sobre algunas leyes de cuidados básicas, sobre todo con personas discapacitadas o con aquellos que no son capaces de tomar sus propias decisiones por si mismos al padecer alguna enfermedad mental.

El sistema ha generado críticas desde diferentes sectores de la sociedad. Entre ellos profesionales médicos y trabajadores sociales que advierten que es dar demasiada responsabilidad a personas desentrenadas en este tipo de cuidados. Otros directamente acusan al Gobierno de crear una oportunidad de ganar dinero fácil a gente que no está capacitada para encargarse de un trabajo así.

Desde el Departamento de Salud dejan claro que todo forma parte de un plan piloto organizado localmente en este condado y para pacientes que se sometan a operaciones menores. Por lo tanto, advierte, «no tiene por qué expandirse a todo el sistema de salud británico».