Los rusos, helados y sin calefacción amenazan con cortar el Transiberiano

Moscú. Agencias
Actualizado:

 Desesperados por la falta de calefacción y el frío en sus hogares, decenas de personas intentaron hoy cortar el ferrocarril transiberiano en el este de Rusia, cuyos habitantes sufren la peor crisis energética desde la II Guerra Mundial.

A medida que avanza el invierno aumenta la indignación en elExtremo Oriente ruso, donde no se entiende el desabastecimiento degas, petróleo, carbón y electricidad cuando Rusia recibe más divisasque nunca gracias a sus exportaciones de energía.    La situación es más grave en las localidades de Artiom, SpaskDalní, Irkutsk y en Vladivostok, la mayor ciudad del este de Rusia.

Los cortes de calefacción y electricidad se han producido contemperaturas en algunas regiones inferiores a los 40 grados bajocero. En varios casos, bajaron de los 50 grados, marcas que no seregistraban desde principios del siglo XX.    Sin embargo, algunos de los más ancianos en Razdolnoye, enPrimorie, donde ocurrieron hoy los incidentes, recordaban que entiempos de guerra había al menos electricidad para la industria ypara iluminar las calles, que ahora permanecen a oscuras.

Aunque los manifestantes fracasaron en su intento de cortar eltransiberiano ante el argumento contundente de las porras de lastropas desplegadas, al menos pudieron hacer oír su voz y dar aconocer la miseria en que vive el este de Rusia y Siberia.    "Estamos desesperados ¿para qué les votamos, para qué loselegimos? ¡Ustedes nos tienen que defender!", gritaba indignada unade las mujeres que oponían su ira a los impertérritos militares, quecon una cadena humana impenetrable impedían el acceso a las vías.    Los cortes de calefacción en Primorie y otras zonas orientalespodrían ya afectar a 30.000 personas, víctimas del obsoletosuministro energético, que falla cuando el termómetro marca menos dediez grados bajo cero, y de la desidia de las autoridades locales.    En Irkutsk, en Yakutia, en la República Autónoma Judía deSiberia, en Sajalín, la situación se repite: las temperaturas caen,se hielan las tuberías de agua y los conductos de gas, se enciendenestufas y aparatos que saturan el sistema eléctrico, se producencortocircuitos y, finalmente, se corta toda la energía.

A estos fallos se unen los indiscriminados cortes de gas yelectricidad por impago, que afectan también a instalacionesestratégicas. Así ocurrió hoy en el norte de Rusia, en un astillero desubmarinos nucleares de la empresa "Arktika", cuyo suministroeléctrico fue cortado por no hacer frente desde hace cuatro meses amás de 60.000 dólares en facturas.

Los fiscales regionales se ven también impotentes para sancionara las empresas suministradoras, que se escudan en el impago de lasdeudas por parte de las autoridades locales, y sus quejas ante elGobierno central no logran eco.    "El frío no es una excusa aceptable ¿dónde están los recursos,las reservas, los planes de emergencia?", preguntó hace unos días elpropio presidente ruso, Vladímir Putin, al hacerse eco de la ola dedescontento que amenaza con extenderse por todo el país.    Pero la desconfianza en el poder es evidente en el oriente, dondela prensa local acusa a Moscú de dedicar a la exportación gran partedel petróleo, gas y carbón destinados al abastecimiento interno.    A la par que la indignación, crece el número de víctimas del fríoen toda Rusia, con más de 150 muertos sólo en Moscú en lo que va deinvierno, con otra treintena en Irkutsk, y con medio millar de casosde amputaciones a lo largo de toda Siberia.

La preocupación manifestada por Putin no era motivada sólo porlas repercusiones sociales del clima de descontento, sino por lasgraves consecuencias económicas que tiene una solución de losproblemas de suministro energético.    Fuentes del Ministerio de Finanzas ruso indicaron que las medidasexcepcionales para los peores casos de desabastecimiento energéticointerno (con envío de convoyes urgentes de carbón) darán al trastecon el delicado equilibrio presupuestario de enero.    Los peores augurios señalaron que un empeoramiento de estasituación puede amenazar las expectativas económicas del año 2001,cuyo presupuesto fue alcanzado tras infinitas cábalas y retrasandoartificialmente algunos pagos de la deuda exterior.