Mujeres sostienen en brazos a sus recién nacidos durante el primer contacto piel con piel, durante una campaña de la Organización Mundial de la Salud (OMS), tras dar a luz en la Maternidad Fabella en Manila (Filipinas)
Mujeres sostienen en brazos a sus recién nacidos durante el primer contacto piel con piel, durante una campaña de la Organización Mundial de la Salud (OMS), tras dar a luz en la Maternidad Fabella en Manila (Filipinas) - EFE

El riesgo de morir por ser madre se reduce casi a la mitad en 25 años

Las muertes maternas en todo el mundo caen un 44% desde 1990 según un informe publicadp por la OMS

Corresponsal en Ginebra Actualizado: Guardar
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Las muertes maternas en todo el mundo se han reducido un 44% desde 1990, al pasar de 532.000 fallecimientos en ese año a una previsión de 303.000 en 2015, según un informe hecho público este jueves por la OMS (Organización Mundial de la Salud), Unicef (Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia), Unfpa (Fondo de Población de las Naciones Unidas), el Banco Mundial y la División de Población de la ONU.

Este informe, publicado en la revista médica ‘The Lancet’, es el último elaborado por la ONU para evaluar los avances de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), adoptados en 2000 por 189 países para reducir la pobreza en 2015, y refleja que la ratio de muertes maternas en el planeta se sitúan ahora en 216 por cada 100.000 bebés nacidos vivos, frente a 385 en 1990.

La mortalidad materna se define como el fallecimiento de una mujer durante el embarazo, el parto o dentro de las seis semanas después de dar a luz.

La directora general de Familia, Mujer y Salud Infantil de la OMS, Flavia Bustreo, indicó que los ODM conllevaron la puesta en marcha de «esfuerzos sin precedentes para reducir la mortalidad materna».

Durante los últimos 25 años, el riesgo de morir por causas relacionadas con el embarazo de una mujer casi se ha reducido a la mitad
Flavia Bustreo , directora general de Familia

«Durante los últimos 25 años, el riesgo de morir por causas relacionadas con el embarazo de una mujer casi se ha reducido a la mitad. Eso es un progreso real, aunque no es suficiente. Sabemos que prácticamente podemos poner fin a estas muertes en 2030 y esto es en lo que nos comprometemos a trabajar», añadió.

El logro de este objetivo requerirá de un esfuerzo mucho mayor, según Babatunde Osotimehin, director ejecutivo del Unfpa, quien indicó que «muchos países con altas tasas de mortalidad materna harán pocos progresos o incluso quedarse atrás en los próximos 15 años si no mejoramos el número actual de parteras disponibles y otros trabajadores de salud con conocimientos de asistencia en el parto».

El informe indica que garantizar el acceso a servicios de salud de alta calidad durante el embarazo y el parto están ayudando a salvar vidas, y menciona como intervenciones sanitarias esenciales practicar una buena higiene para reducir el riesgo de infección, la inyección de oxitocina inmediatamente después del parto para reducir el riesgo de hemorragia grave, identificar y abordar las condiciones potencialmente mortales por el embarazo, como la hipertensión inducida, y asegurar el acceso a servicios de salud sexual y reproductiva y la planificación familiar para las mujeres.

Mayores descensos en Asia oriental

A pesar de las mejoras globales, sólo 9 países alcanzaron la meta de los ODM de reducir la tasa de mortalidad materna al menos un 75% entre 1990 y 2015, concretamente Bután, Cabo Verde, Camboya, Irán, Laos, Maldivas, Mongolia, Ruanda y Timor Oriental. A pesar de este importante avance, la ratio de muertes maternas en algunos de estos países sigue siendo superior a la media mundial.

«Como hemos visto con todos los ODM relacionados con la salud, el fortalecimiento del sistema de salud necesita ser complementado con la atención a otras cuestiones para reducir la mortalidad materna», dijo la directora ejecutiva adjunta de Unicef, Geeta Rao Gupta, quien añadió que «la educación de las mujeres y las niñas, en particular las más marginadas, es clave para su supervivencia y la de sus hijos».

A finales de este año, alrededor del 99% de las muertes maternas del mundo habrán ocurrido en las regiones en desarrollo, sobre todo en África subsahariana, con el 66% del total, aunque en este caso se trata de una importante mejora porque la ratio de mortalidad materna en esta zona ha caído en un 45% entre 1990 (987 por cada 100.000 nacidos vivos) y 2015 (546).

La mejora más grande se ha producido en Asia oriental, donde la tasa ha caído de 95 por cada 100.000 bebés nacidos vivos en 1990 a 27 este año, lo que supone un descenso del 72%. En las regiones desarrolladas, la mortalidad materna se redujo un 48% entre 1990 y 2015, al pasar de 23 a 12 por cada 100.000 nacimientos.

El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, lanzó el pasado mes de septiembre una nueva Estrategia Mundial para la Salud de Mujeres, Niños y Adolescentes, con el fin de ayudar a lograr el ambicioso objetivo de reducir la mortalidad materna en todo el mundo a menos de 70 por cada 100.000 nacidos vivos a partir de 2016, lo que requerirá de un descenso superior al triple en la tasa de mortalidad materna de los últimos 25 años (del 2,3 al 7,5%). Esto está incluido en los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), que el próximo año sustituirán a los ODM.