Un trozo de hábito manchado de sangre de Juan Pablo II permanece como reliquia en la catedral de Ávila
Momento de la misa en la que el obispo de Ávila, Jesús García Burillo, inciensa el relicario - EFE
SOCIEDAD

Un trozo de hábito manchado de sangre de Juan Pablo II permanece como reliquia en la catedral de Ávila

Se trata de la sotana que llevaba el 13 de mayo de 1981, cuando sufrió un grave atentado por parte del turco Ali Agca

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ávila Actualizado:

Cientos de fieles abarrotaron el domingo la catedral de Ávila para recibir como reliquia del beato Juan Pablo II un trozo de tela con sangre de la sotana que vestía el 13 de mayo de 1981, cuando Mehmet Ali Agca disparó contra el Pontífice mientras saludaba a miles de personas concentradas en la Plaza de San Pedro.

De esta manera, la Diócesis abulense se ha convertido en la segunda de España, después de la de Madrid, que cuenta con unareliquia de Karol Wojtyla (1920-2005), quien en noviembre de 1982 visitó la capital abulense y presidió una multitudinaria misa junto al lienzo norte de la muralla.

Por eso, durante la Eucaristía celebrada en la catedral, el obispo de la Diócesis, Jesús García Burillo, recordó aquella fecha y las primeras palabras que dirigió entonces a miles de fieles, antes de señalar: «Podemos decir que esta es la segunda visita de Juan Pablo II a Ávila». Según García Burillo, ahora, su espíritu «está en esta reliquia y se quedará ya con los abulenses para siempre».

«Sentido carmelita»

El prelado abulense recibió la reliquia entre aplausos de manos del postulador de la Causa de Canonización del Papa polaco, monseñor Slawomir Oder, quien previamente a la misa pronunció una conferencia sobre «La nueva Evangelización en la vida y en el pensamiento de Juan Pablo II».

En ese acto, Oder aseguró que la elección de Ávila se debe al «deseo del obispo», pero también al «sentido carmelita de Juan Pablo II, que estaba muy vinculado a San Juan de la Cruz y Santa Teresa de Jesús».

De hecho, aseguró que el Papa polaco «siempre decía en su biografía que se sentía carmelita de corazón», una idea que repitió en la ceremonia que tuvo lugar en el principal templo de la ciudad, donde el propio Slawomir Oder depositó la reliquia junto a una imagen de Juan Pablo II.

Los fieles podrán venerarla en la capilla de la Virgen Blanca

A partir de ahora, los fieles que lo deseen podrán venerarla en la c apilla de la Virgen Blanca de la Catedral de Ávila, donde la reliquia de Juan Pablo II estará junto a las imágenes de Santa Teresa de Jesús y la Virgen de la Caridad y Jesús Sacramentado.

Para Oder, quien reconoció que han llegado muchas peticiones procedentes de todo el mundo para contar con una reliquia de Juan Pablo II, esta demanda significa que «la gente tiene aún viva la figura de Karol Wojtyla».

La reliquia, situada en una especie de custodia, tiene un tamaño aproximado de una moneda de dos céntimos de euro y a su alrededor puede leerse: «Es sanguine beati Joanni Pauli II Papae».

La reliquia ha pasado a ser una pieza más de la Diócesis de Ávila, junto a otras entre las que figuran algunas de los santos abulenses más importantes como Santa Teresa de Jesús, San Juan de la Cruz o San Pedro de Alcántara.