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Imagen de archivo - FRANCIS SILVA

Reino Unido sancionará con hasta dos años de cárcel a quienes hagan fotos debajo de las faldas

La nueva Ley de Voyeurismo entrará en vigor en abril, tras ser aprobada por el Parlamento británico

Corresponsal en LondresActualizado:

Gina Martin consiguió trabajo como asistente y miembro del staff del conocido British Festival de música que se celebra cada año en verano en el parque londinense de Hyde Park pero su experiencia no fue nada buena ya que un hombre, durante el concierto de la banda británica The Killers, puso un teléfono sobre sus piernas y tomó una fotografía debajo de su falda. Algo, el conocido como «upskirting» (hacer una foto bajo la ropa de otra persona sin su conocimiento, con la intención de ver sus genitales o trasero con o sin ropa interior) en Reino Unido que no era delito hasta ahora en Inglaterra y Gales, pero sí en Escocia.

La nueva Ley de Voyeurismo, impulsada por el Ejecutivo, impondrá sanciones, cuando esta entre en vigor a partir del mes de abril, que podrían conllevar hasta cárcel de dos años a aquellos que cometan esta falta que hasta ahora no estaba tipificada penalmente pero que se llevan denunciando desde hace años.

Esta práctica solo podía ser denunciada hasta ahora por un testigo y fue aprobada ayer por el Parlamento británico tras una intensa campaña orquestada por la propia Martin desde lo ocurrido ese verano de 2017. Explica esta mujer que fue a denunciarlo ante la policía pero que las autoridades le explicaron que no era delito, lo que le hizo publicarlo en Internet, donde se hizo viral y tras una campaña de difusión llegó hasta la esfera política. Sin embargo, tal fue la controversia que se generó que hasta la propia Theresa May se involucró en su aprobación el pasado verano. La primera ministra británica se mostró apenada porque el primer intento de aprobarse en el Parlamento fracasó por culpa de un diputado de su propio partido, el conservador. May, entonces, se comprometió a que el Gobierno respaldaría el proyecto de ley.

La policía ya había alertado de que las denuncias se habían incrementado en los últimos años y, por ejemplo, argumentó un aumento de los informes en el transporte público. La nueva ley penalizará los casos en que el propósito de la conducta es obtener gratificación sexual, o causar humillación, angustia o alarma. Además «cualquier persona, y de cualquier género, puede ser víctima y este comportamiento es totalmente inaceptable» dice la nueva ley.

Martin mostró su felicidad por el proceso y aseguró que las mujeres estarían «finalmente protegidas» ante esta práctica. Según un informe de la Asociación de la Prensa de Reino Unido, elaborado a partir de datos obtenidos por el Acta de Libertad de Información, de los 78 casos de «upskirting» denunciados en 2018, solo 11 acabaron en condenas.