De izqda. a drcha. Lucas Jiménez, Andrés del Campo, Domingo Zarzo, Francisco Cabezas, José Antonio Andújar y Milagros Couchoud - Ernesto Agudo / Vídeo: Los regantes del Levante defienden el Trasvase Tajo-Segura
FORO DEL AGUA ABC-LA VERDAD

Los regantes avisan de que «la verdadera contaminación del siglo XXI» es la contaminación política del agua»

Piden que el acceso al agua «deje de ser un arma de guerra»

MadridActualizado:

Cuarenta años después del trasvase Tajo-Segura, el acceso al agua debe dejar de ser «un arma de guerra». Ese a ha sido el principal reclamo de los distintos representantes de las comunidades de regantes, que han participado este martes en el Foro del Agua ABC-La Verdad, con la colaboración de Cajamar, Hyundai y el sindicato de regantes Scrats.

Para estas organizaciones, la regulación sobre los trasvases ya tienen en cuenta el impacto del cambio climático lo que demuestra que «la verdadera contaminación del siglo XXI es la contaminación política del agua», según recordó Andrés del Campo, presidente de Fenacore (Federación Nacional de Comunidades Regantes de España), uno de los participantes en la mesa redonda «El agua como elemento de equilibrio territorial», que estuvo moderada por Lucas Jiménez, presidente de Scrats (Sindicato Central de Regantes del Acueducto Tajo Segura).

Para Del Campo el «sentido localista» del acceso a los recursos hídricos, que lleva a propagar el mensaje de que «la propiedad del agua es de quien la tiene más cerca» debe desaparecer «para que empiece a primar el bien común». «El agua es de todos», insistió.

La politización de todos los recursos hídricos ha sido, según las comundidades de regantes, el principal escollo. «Hasta las desaladoras se han politizado enormemente», aseguró Domingo Zarzo, presidente de la Asociación Española de Desalación y Reutilización.

Ejemplo de otros países mediterráneos

Otros países mediterráneos tan afectados por la falta de este recurso vital, como Argelia, Túnez o Egipto, han conseguido vertebrar sus regiones más desérticas gracias a planificaciones hidrográficas que combinan todo tipo de infraestructuras: desaladoras, trasvases, aguas subterráneas y reutilización del agua.

«En Túnez, por ejemplo, han conseguido interconectar todos los recursos sin enfrentamientos. En todos estos países no se plantean todas las discusiones que hemos visto aquí», aseveró Milagros Couchoud, presidenta del Instituto Mediterráneo del Agua. «Gracias a la empresas españolas, Túnez tiene una fantástica infraestructura. ¿Por qué no lo vamos a poder hacer aquí?», se preguntó.

Todos los asistentes a la mesa redonda coincidieron en la necesidad de «decir a los políticos que hay otra manera de hacer las cosas». «Hay que alentar el mix de recursos y no usar el agua como arma de guerra», insistió Zarzo.

Según el presidente de la Comunidad de Regantes Riegos de Levante Margen Derecha del Segura, José Antonio Andújar, «el agua de las desaladoras no se puede quedar en Torrevieja sino que debe llegar a los regantes, hay que limpiar los cauces de los ríos y las acequias». «Es necesario mantener los edificios del agua», aseveró Andújar, quien subrayó que prefiere de vivir de su trabajo en su huerto de naranjas y limones a vivir de los seguros y subvenciones.

Para Francisco Cabezas, el presidente de la Fundación Instituto Euromediterráno del Agua, es necesario hacer una revisión del Plan Hidrológico Nacional (PHN) y llegar a acuerdos «fundamentados en estudios técnicos básicos». En la misma línea, el presidente de Fenacore explicó que «la política tiene que cambiar la mentalidad y darse cuenta de que cuanto menos reguladas estén las cuencas mayor será el impacto del cambio climático».

La escasez de lluvias debido al impacto del cambio climático es otro de los fenómenos que preocupan a los regantes, ya que los períodos de sequía son cada vez más prolongados. Frente a ello, Del Campo pidió una mayor regulación y la construcción de más embalses para poder disponer de agua en las épocas de falta de lluvias. En este sentido, el presidente de la Fundación del Instituto Euromediterráneo del Agua recordó que la regulación del trasvase Tajo-Segura ya incluye el cambio climático y la desviación de agua se aplica en función del agua que hay. Sin embargo, puntualizó que «debe ser la naturaleza la que determine esos trasvases y no otras variables que entren en conflicto entre las distintas administraciones».

Cuarenta años después del trasvase Tajo-Segura, la mayor infraestructura desde el punto de vista de la economía agraria, los distintos representantes de las comunidades de regantes coincidieron en que ha llegado la hora de «reflexionar sobre los problemas reales de este trasvase y ver qué es posible mejorar».