Representantes de la asociación Stop Accidentes han hecho una ofrenda floral ante el monumento erigido en honor de las víctimas de accidente en ciudades como Vigo (Pontevedra)
Representantes de la asociación Stop Accidentes han hecho una ofrenda floral ante el monumento erigido en honor de las víctimas de accidente en ciudades como Vigo (Pontevedra) - EFE

Recuerdo a las víctimas de tráfico: «Enviar una cara sonriente puede matar a alguien»

Al acto ha acudido el responsable de la DGT, Pere Navarro, que ha vuelto a reivindicar el paquete de medidas que prepara para contener la sangría de muertos. «La seguridad vial no es negociable», ha dicho

MadridActualizado:

La asociación Stop Accidentes ha recordado hoy en un acto celebrado en Madrid a las víctimas de «los mal llamados accidentes de tráfico» y ha pedido que se comiencen a llamar «siniestros» porque, con las medidas necesarias, aseguran que sí se pueden controlar. Así lo ha manifestado el vicepresidente de Stop Accidentes, Fernando Muñoz, durante el acto que se ha celebrado esta mañana en la plaza de Santa Ana de Madrid impulsado por la asociación, que ha celebrado otros actos paralelos en Barcelona, Granada, Jaén, Orense, Vigo, Pontevedra, Valencia, Valladolid y Huesca.

« No son accidentes, muchos se pueden evitar si se pusieran las medidas necesarias», ha aseverado el vicepresidente, que ha recordado no sólo a las víctimas sino a todos los familiares que son las «víctimas silenciadas» que viven la pérdida de sus seres queridos.

En el acto, con motivo del Día mundial en Recuerdo de las Víctimas de Accidentes de Tráfico, Muñoz ha asegurado que las muertes en carreteras es «de las mayores catástrofes humanas» que es «silenciada por la indiferencia de los gobernantes».

Ha apelado a los dirigentes políticos que han acudido al acto, entre ellos la delegada de Medio Ambiente y Movilidad del Ayuntamiento de Madrid, Inés Sabanés, para que actúen contra esta «lacra» y se utilice el lenguaje como medio sensibilizador, ya que según ha insistido «no son accidentes, son siniestros».

Al acto también ha acudido el director general de la DGT, Pere Navarro, quien ha comentado que la «seguridad vial no es negociable, la vida no es negociable y la salud de los ciudadanos tampoco» y ha instado a «recordar y apoyar» a las familias que han perdido a sus seres queridos.

Contra la «violencia vial»

Contra la «violencia vial» quieren luchar el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, que ya ha recibido a las asociaciones de víctimas, y el director general de Tráfico, que han puesto sobre la mesa ya un paquete de medidas para que la sangría en las carreteras no vaya a más.

Pero mientras se materializan -entre ellas la rebaja del límite máximo de velocidad a 90 km/h en las carreteras convencionales o la retirada de 6 puntos por usar el móvil al volante-, las asociaciones siguen clamando por algunas medidas que llevan 30 años reivindicando.

Satisfechas por la voluntad de Navarro de ponerlas en el centro de las políticas viales, como señala a Efe la directora de la Asociación de Estudio de la Lesión Medular Espinal (Aesleme), Mar Cogollos, las víctimas creen que los más de 300.000 muertos en las carreteras en España y el más de millón de heridos graves contabilizados desde que se tienen estadísticas, lo merecen.

Para ir poniendo fin a ese goteo constante de muertes, Cogollos apuesta por la creación de una agencia interministerial que integre a todos los ministerios implicados, desde Interior a Fomento, pasando por Educación o Sanidad, porque las competencias están muy dispersas y no todo lo puede hacer la DGT.

Y pide que «de una vez por todas, dejemos de llenarnos la boca con la educación vial y se incluya en el Pacto por la Educación como asignatura transversal», a la vez que considera necesario que la formación teórica en las autoescuelas sea obligatoria

Junto a ello, Cogollos plantea un aumento significativo de los agentes de la Guardia Civil, porque ante su presencia, que nadie se engañe, «los conductores bajan la velocidad». Mientras, apuesta por un mayor control de las policías locales del uso del móvil al volante.

Cogollos cree que 30 años después, esas tres reivindicaciones no habría ya ni que plantearlas, e insiste en la necesidad de mejorar la atención a las víctimas con su inclusión en las oficinas para víctimas de los juzgados o con la presencia de un psicólogo para ellas en las urgencias de los hospitales.

Mientras, el presidente de la asociación DIA, Francisco Canes, añade a las tres históricas demandas la necesidad de abordar la respuesta penal a las imprudencias para que no haya impunidad, sobre todo cuando el alcohol, las drogas o la velocidad están en la causa del accidente.

La debacle que supuso la reforma del Código Penal de 2015 al sacar algunos delitos para tipificarlos como faltas administrativas, ha tenido como consecuencia, según Canes, que el 90 % de las imprudencias queden prácticamente impunes.

Canes apuesta por un reforma del carné por puntos, por más vigilancia para que la ley «no sea papel mojado» y por cambios en la los exámenes de conducir para adaptarlos a la nueva movilidad, con los vehículos eléctricos cada vez más en auge.

Desde Stop Accidentes, su presidenta, Ana Novella, también aboga por modificar el Código Penal para, entre otras cosas, endurecer las penas por abandono del lugar del accidente en caso de que haya habido fallecidos, algo que el Congreso está ya debatiendo sin que se haya consensuado aún un texto definitivo.

Novella ha lamentado que en muchas ocasiones se haya politizado el drama humano de los accidentes de tráfico y ha reiterado la necesidad de incluir a estas víctimas en las oficinas judiciales de atención.

Partidaria de las medidas anunciadas por la DGT, Novella recuerda que «se está matando a gente por mandar un emoticono». «Enviar una cara sonriente puede matar a alguien», avisa.