Rebajas de verano: evitar la tentación
Comienzan las rebajas en la Comunidad de Madrid - abc

Rebajas de verano: evitar la tentación

Algunos trucos nos ayudarán a evitar «comprar por comprar» y evitar desarrollar adicciones

MADRID Actualizado:

A todos nos ha pasado: llegan las rebajas de verano y muchas veces compramos por comprar, sin necesitarlo o incluso para sentirnos mejor en determinadas circunstancias personales. Pero, ¿por qué nos gusta comprar? ¿Cómo podemos evitar la tentación? ¿Qué riesgos puede entrañar el comprar demasiado?

«Comprar al final es un aliciente de tener cosas nuevas, lucirlas y enseñarlas. Se trata de una conducta de refuerzo positivo que, como pasa con todas las que lo son, puede llegar a convertirse en una adicción», explica a ABC.es José Antonio Molina, psicólogo y director de Psicohealth.

En opinión de Molina, hay una serie de cosas que podemos hacer para no caer en la tentación de «comprar por comprar» y más aún en esta temporada de rebajas.

En primer lugar, resulta de gran utilidad realizar compras bien planificadas. Es decir, llevar apuntadas de casa las cosas que necesitamos para evitar terminar comprando cosas que nos atraen simplemente por el hecho de que estén a buen precio cuando, de no ser así, no las compraríamos.

Por otro lado, también resulta útil tener predefinido a qué sitios vamos a ir a comprar. «Así el impulso lo controlamos mejor. Somos conscientes de antemano de la tienda en la que queremos entrar y resistimos a la hora de entrar en otra que no estaba en nuestros planes», explica Molina.

También resulta muy práctico anotar las consecuencias negativas que tendrá una compra inútil o el haber malgastado más dinero del que podemos permitirnos. Así, con ellas en la cabeza, seremos conscientes de los inconvenientes antes de que ya hayamos gastado lo que no teníamos pensado.

La adicción

Hay que tener en cuenta también los riesgos que entraña el comprar demasiado. «A veces es cierto que compramos como analgésico, para bloquear en ese momento las emociones negativas que nos preocupan en una circunstancia determinada. A corto plazo es cierto que la compra resulta positiva, nos invaden sensaciones buenas; pero es algo pasajero. Lo negativo que tratabas de «tapar» sigue ahí y luego te invade, además, el sentimiento de culpa si has gastado demasiado», explica Molina.

Si esta circunstancia descrita resulta algo puntual, no hay que preocuparse. Sin embargo, si es una conducta que se mantiene a lo largo del tiempo sí hay que estar atentos y tener especial cuidado ya que se puede estar desarrollando una adicción.

«Identificar que se está desarrollando una adicción es complicado. Primero hay una etapa de negación de que existe un problema. Cuando ya no se niega, hay una tendencia a minimizarlo. Por eso suele identificarse por parte de los familiares o personas cercanas y suele «saltar» por un gasto excesivo. Por ejemplo, tuve un paciente al que le pusieron delante los 28.000 euros que se había gastado en compras y llegó a justificarlo como gastos necesarios. Otros llegan incluso a rehipotecar sus casas, dejan áreas de su vida desatendidas…», explica este experto en el tratamiento de adicciones.

En cuanto al perfil de personas que padecen esta adicción, suele darse más en mujeres que en hombres; al contrario de lo que sucede con otras. Además, según Molina, se diferencian en los campos en los que compran: «Las mujeres suelen gastar más en productos de belleza y cosméticos y los hombres en tecnología o del ámbito del motor. Esto es una generalidad, pero suele coincidir».