Conductor hablando por teléfono al volante - ABC

El RACE ve «desproporcionado» que los conductores respondan con su patrimonio por usar el móvil

Los expertos defienden el posible efecto disuasorio de la medida que ya estudia la DGT

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Que quien cause daños por usar el teléfono al volante los pague con su patrimonio. La Dirección General de Tráfico (DGT) está estudiando que las aseguradoras puedan reclamar a los conductores los importes abonados en concepto de indemnizaciones y daños causados por usar estos dispositivos. La inciativa, que parte de la consultora Pons Seguridad Vial, podría reducir entre un 30 y un 40% los siniestros causados por el uso del móvil. Esto evitaría entre 150 y 200 muertes al año. En 2017 unos 380 fallecimientos estuvieron motivados por distracciones al volante, de un total de 1.200, según Tráfico.

«Nos parece una medida acertada, en la buena dirección. Se va a estudiar», confirmó a ABC un portavoz de la DGT. Pere Navarro, director general de Tráfico, ya anunció el mes pasado que el Gobierno está estudiando subir la sanción por chatear con el móvil mientras se conduce, retirando entre cuatro y seis puntos en lugar de los tres que actualmente supone la multa. Además, el fiscal de Seguridad Vial, Bartolomé Vargas, remitió un oficio a las policías de Tráfico para que investiguen aspectos como las llamadas realizadas con el teléfono previas al siniestro.

«Hay que enseñar al conductor que su acción tiene consecuencias», explica Ramón Ledesma, asesor de Pons y vicepresidente de la DGT durante la anterior etapa de Pere Navarroal frente del organismo, entre 2004 y 2012. Según Ledesma, este cambio normativo causaría tal efecto entre los conductores que reduciría en un 80% el uso manual del móvil «por miedo a no ser cubiertos por la aseguradora». Actualmente, si se constata que la causa del accidente es la desatención del conductor, se considera imprudencia grave. Si se produce un fallecimiento, la pena oscila entre uno y cuatro años de cárcel, además de la pérdida del carné por seis años. Si hay lesiones, la pena alcanza los tres años, con privación del permiso de hasta cuatro años.

Fiscalización del conductor

No obstante, mientras que entre 2002 y 2012 el número de conductores que dio positivo en alcohol cayó del 5 al 1.8%; y los conductores que circulaban por encima de los 150 kilómetros por hora pasaban del 6 al 0,6%, la cifra de conductores captados con el móvil al volante se ha disparado en los últimos años. Así, entre 2012 y 2016 el número de puntos detraído por este motivo pasó de 18.000 a 50.000, arguye Ledesma, que cree que las denuncias con la correspondiente detracción de puntos «no son suficientes» para concienciar. «Cada vez va a peor. Falta un ejercicio de fiscalizacion del conductor».

Pons considera que su propuesta, conocida como «derecho de repetición», podría por fin invertir la tendencia. Para ello, bastaría con actualizar el artículo 10 de la Ley sobre Responsabilidad Civil y Seguro en la Circulación de Vehículos a Motor, que ya da vía libre a las aseguradoras para reclamar los daños si el conductor está «bajo la influencia de bebidas alcohólicas o de drogas tóxicas o sustancias psicotrópicas». Esta solución también permitiría rebajar las primas a los buenos conductores, entre un 10 y un 15%, según Pons, gracias al correspondiente descenso en la siniestralidad.

Medida «desproporcionada»

La medida no gustó a los representantes de los conductores. El RACE tildó la propuesta como «desproporcionada» porque, a su juicio, permitiría que errores «del factor humano» permitieran a las aseguradoras no cubrir a sus abonados en caso de accidente. «Cuestionamos la posibilidad de que la imprudencia de un conductor pueda hipotecar el futuro de una familia», argumentaron en un comunicado.

Por ello, la asociación consideró que esta medida «va en contra de los conductores», y apostó por reformar el permiso por puntos como principal medida para reducir el uso de los teléfonos durante la conducción.