Quintiliano Pérez es consejero de la empresa que enterró reses en Galicia

MADRID. A. A. C.
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El director general de Ganadería, Quintiliano Pérez, investigado de oficio por el Ministerio Agricultura y desde ayer secretario del Comité Especial de Encefalopatías Espongiformes Transmisibles creado para coordinar la lucha contra las «vacas locas», es vocal del Consejo de Tragsa (Empresa de Transformación Agraria S.A.). Esta sociedad mercantil de propiedad estatal ejecutó, por encargo de la Xunta de Galicia, el traslado y entierro de cientos de reses y toneladas de harinas en la cantera coruñesa de Mesía.

Este entierro vulneró el Real Decreto 1911/2000, del 24 de noviembre, que obliga a incinerar las reses de más de doce meses que mueren en las explotaciones y motivó la destitución por el presidente Manuel Fraga del consejero de Agricultura de la Xunta, Cástor Gago. El enterramiento en cal viva de las reses, muy cerca de un afluente del río Tambre, es investigado por un juzgado de Órdes, que ha citado, en calidad de testigo, al representante legal de Tragsa.

El director general de Ganadería, Quintiliano Pérez, confirmó a ABC que desde el pasado mes de julio es vocal del Consejo de Tragsa, pero matizó que «no recuerda que este asunto» fuese previamente tratado en el Consejo de esta empresa, vinculada a los Ministerios de Medio Ambiente y Agricultura. Quintiliano Pérez señaló que en estas reuniones se analiza la «marcha general de la empresa» y no se aborda en detalle las numerosas actividades de Tragsa en toda España. Quintiliano Pérez añadió que Tragsa respondió a una petición de colaboración solicitada por la Xunta para hacer frente a un problema, con cuya resolución afirma no estar de acuerdo. Según la Xunta, el entierro en la cantera se realizó por una avería en la incineradora que destruye las vacas muertas en las explotaciones.

Ayer por la mañana, el vicepresidente primero del Gobierno, Mariano Rajoy, fue preguntado en rueda de Prensa por algunas anomalías detectadas en la recogida y destrucción de las reses. Rajoy dijo que pide a las Comunidades autónomas que cumplan con diligencia la normativa y añadió que el Gobierno «no había respaldado» el enterramiento realizado por la Xunta en esa cantera gallega. Rajoy no quiso pronunciarse sobre la apertura de una investigación de oficio por el Ministerio de Agricultura al director general de Ganadería, a raíz de su patrimonio familiar en el sector ganadero y agrario. El vicepresidente primero dijo que no era oportuno opinar cuando el expediente está aún abierto.

En el mundo ganadero y en la Administración es conocido desde hace muchos años que Quintiliano Pérez es dueño, por herencia, de una explotación porcina, que no administra desde 1991. Su esposa es propietaria de una finca agrícola donde se cultivó lino subvencionado con fondos comunitarios y un primo suyo es dueño de una fábrica de piensos compuestos, donde trabaja su hijo. Lo que no se ha recordado es que, además de ganadero, Quintiliano Pérez es un técnico y veterinario respetado a nivel internacional, que recibió la medalla al mérito agrícola por ser el artífice de la erradicación de la peste porcina africana que afectó gravemente a España durante 25 años. El director general de Ganadería también es consejero de las empresas estatales Mercasa y Tragsa. Ésta última, que opera en el medio rural, fue creada en 1977 a instancias de la Administración.