Imagen de archivo de frutas y verduras
Imagen de archivo de frutas y verduras - FOTOLIA

Así puedes eliminar los pesticidas de las frutas y verduras

Aunque son muchos los expertos que recomiendan consumir productos orgánicos, no siempre es la opción más fácil y económica

Madrid Actualizado: Guardar
Enviar noticia por correo electrónico

Dos veredictos en Estados Unidos han considerado probada la relación entre cáncer y uso del glifosato, el herbicida más usado del mundo. Los pesticidas, sin embargo, se siguen utilizando mucho para el cultivo de frutas y verduras, algo necesario para espantar a los insectos pero con lo que la sociedad parece estar cada vez menos conforme. Aquí te dejamos varios métodos caseros que puedes utilizar para tener tus frutas y verduras en perfecto estado sin la necesidad de utilizar productos químicos.

Son muchos los expertos que recomiendan consumir productos orgánicos, aunque no siempre es lo más fácil ni económico. Para eliminar gran parte de las sustancias tóxicas que impregnan frutas y verduras por el uso de pesticidas, se puede usar un recipiente lleno de agua con una cucharada de bicarbonato y otra de vinagre en el que dejar los productos a remojo durante un rato. Un gesto bastante fácil y rápido que eliminará gran parte de las sustancias que no se quieren. También se puede utilizar un vaso de vinagre de manzana en un litro de agua para mojar estos alimentos.

Siguiendo con el vinagre, otra opción es mezclar un vaso de este líquido con medio litro de agua con sal y dejar las frutas o verduras reposen 30 minutos en la mezcla. Podemos disminuir este tiempo a 20 minutos si al vinagre con agua agregamos un cuarto de taza de bicarbonato y un poco de zumo de limón.

Un método casero, pero recomendado por los entendidos en la materia, es utilizar un cepillo de dientes y frotar suavemente las frutas o verduras que queramos limpiar, para eliminar así los restos de sustancias no naturales que puedan quedar en las mismas. También es recomendable quitar las áreas que tengan hongos, cortes o estén demasiado maduras.

Siempre es mejor lavar los alimentos en pequeños puñados para que el agua llegue bien a todos, especialmente si se trata de hierbas. Y otra opción, aunque menos apetecible en muchos casos, es quitar las pieles y cáscaras y comer únicamente el interior de las frutas o verduras.