Los publicistas consideran que el mensaje del «bus ateo» no provoca la reflexión

L.D | MADRID
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Quizás porque el número de autobuses en el que se pasea estos días la famosa frase «Probablemente, Dios no existe. Deja de preocuparte y disfruta de la vida» no es lo suficientemente representativo o porque el mensaje no termina de calar entre los ciudadanos, los cierto es que una fría y deslucida acogida ha tenido esta polémica campaña por parte de creyentes y ateos.

Los publicistas atribuyen la indiferencia de unos y de otros a una sola cuestión: «El pésimo planteamiento del mensaje». Así lo precisó a ABC el director de la Fundación Kolbe de Publicitarios Católicos, Manolo Portabella, quien consideró que el «argumento» sobre el que se basa esta iniciativa de la Unión de Ateos y Librepensadores (UAL) «es malo porque no provoca ninguna reflexión».

La repercusión sobre todo mediática que ha tenido hasta el momento el «bus ateo» se debe para el publicista más a «la novedad que supone una campaña pública en medios masivos a favor del ateísmo que a la campaña en sí, que como pieza publicitaria pasa inadvertida». También se cuestionó sobre la pertinencia de este tipo de anuncios en medios masivos sobre cuestiones que a su juicio son más del «ámbito personal». «Si lo hiciera la Iglesia católica -aseveró- sería blanco de todas las críticas».