Imagen de 2014 que muestra a una mujer llorando tras la muerte de su hijo en Egipto
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Psicología«La personas se plantean el sentido de la vida solo cuando reciben un duro golpe»

El psicólogo y escritor Xavier Guix se atreve en un minucioso libro a abordar y explicar el sentido de la vida

MADRID Actualizado: Guardar
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Lo hicieron filósofos, poetas, escritores, historiadores, científicos y, con mayor o menor frecuencia, quien lee estas líneas. Todos nos hemos preguntado alguna vez por el sentido de la vida.

Puede que la religión, la cultura, la ciencia y nosotros respondamos de diferentes formas. Pero más probable aún es que lo sigamos haciendo...hasta la muerte.

Sobre el sentido de la vida se atrevió a escribir un meticuloso libro el psicólogo y escritor Xavier Guix. El libro, titulado: «El sentido de la vida o la vida sentida» afronta la difícil tarea de arrojar luz sobre un asunto tan trascentanl y, a la vez, cotidiano.

El autor advierte de que la pregunta sobre el sentido de la vida, pese a que todos nos la hayamos hecho, surge solo cuando recibimos un golpe duro. «Le damos importancia a la pregunta cuando la cosa va en serio, cuando de golpe todo deja de tener sentido y es precisamente en esos momentos cuando tal vez pueda encontrarse de forma más precisa el sentido que tiene la vida. También, por supuesto, el sinsentido».

Para empezar a dar algunas respuestas, el autor señala ya con el título que el sentido de la vida sea precisamente la experiencia de sentirla. Y eso, claramente, varía en cada ser humano.

«Según se mire, la vida no tiene sentido alguno si por ello entendemos que esté ordenada y tenga una dirección precisa. Más bien experimentamos lo contrario, que la vida se mantiene en un extraño equilibrio entre el orden y el caos, en medio del cual cada uno debe encontrar la manera de significar su vida. Así, la vida adquiere sentido muchas veces por los sinsentidos con los que hemos tenido que lidiar».

Guix viene a recordarnos aquella manida frase de John Lennon: «La vida es lo que sucede mientras estás ocupado haciendo otros planes». No solo las experiencias buenas, sino las malas, todas nuestras vivencias en su conjunto son las que le dan sentido a nuestra existencia. «El sentido es el que cada uno le atribuya según lo vivido. Las causas por las que querer, luchar, entregar o crear se convierten en nuestro sentidos. Y para cada uno, las causas por las que vivir son su sentido».

Pese a esas causas personales hay algo que nos atañe a todos para encontrar el sentido: «Los Estoicos presumían de haber encontrado una manera de vivir en paz. Una de sus reflexiones reza: “Acepta la vida como es y serás feliz”. Dicho de otro modo, acepta lo que la vida te trae, bueno o malo, y no te pelees con ello, de lo contrario vivirás con ansiedad, verás siempre lo que te falta, lucharás contracorriente hasta el agotamiento. La vida es un misterio a vivir y no un problema a resolver», explica el autor.

La felicidad

Y ese misterio nos dará felicidad solo si cada uno de nosotros lo elige: «La felicidad, el mayor de los bienes al que tendemos, según Aristóteles, es una consecuencia de la forma en que decidimos vivir y no un camino. No hay un sendero a la felicidad sino una actitud ante la vida que nos puede proporcionar felicidad».

Para encontrarle el sentido a la vida, el autor incide en la importancia en el «autonoconocimiento». Pero no entendiéndolo como la obsesión por uno mismo: «¿Por qué no acabo de ser feliz? ¿Por qué, a pesar de practicarlo todo, mi vida sigue siendo igual? Pueden existir diferentes respuestas, pero al menos hay una evidente: porque se vive demasiado centrado en uno mismo. De tanto buscar ese tesoro escondido en el alma propia, uno de solvida de vivir la vida que tiene ante sus narices».

El autoconocimiento

Por eso, el autoconocimiento va más allá de la obsesión por uno y se relaciona más con la autoconsciencia, con ser más responsables de la vida propia, y con estar más orientados hacia el sentido de la vida. «Una vida plena no es una vida perfecta sino consciente, libre, amorosa y pacífica», concluye Guix.

Del autoconocimiento surge el concepto del «emprendedor existencial», aquel que acepta lo malo, que vive el presente y se conoce a sí mismo. «El emprendedor es aquel que compromete su vida al autoconocimiento como base del servicio a los demás. Tales de Mileto decía que lo más difícil de este mundo era conocerse a uno mismo y lo más fácil criticar a los demás. Los emprendedores son personas que se proponen explorar en lo difícil, lo que no significa hacerlo con alegría»