La tecnología sirve como escudo para relacionarse con los demás para los jóvenes más inseguros de sí mismos
La tecnología sirve como escudo para relacionarse con los demás para los jóvenes más inseguros de sí mismos - MAYA BALANYA

Proyecto Hombre, al rescate de jóvenes enganchados al móvil

La institución, especializada en la atención a drogodependientes, cambia de usuarios. Debido al auge de las adicciones a las nuevas tecnologías entre los menores, Proyecto Hombre en Málaga desarrolla un programa para su rehabilitación

Rodrigo Moreno Quicios
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Teresa se dio cuenta de que su hijo tenía un problema cuando sumó las horas que pasaba al día con la tableta. «No quería salir a la calle. Estaba metido en un mundo virtual y allí era donde estaba cómodo», recuerda. Con solo 13 años, Luis ha desarrollado una adicción a las nuevas tecnologías contra la que lucha con la ayuda de Proyecto Hombre en Málaga.

Tradicionalmente centrada en el tratamiento de la drogodependencia, ahora Proyecto Hombre combate en un nuevo frente: el de las adicciones tecnológicas en adolescentes. «El perfil de chicos suele ser muy parecido. Es gente que tiene inseguridad en sí misma, pocas habilidades sociales y les resulta más fácil halar con terceras personas a través de chats y vidas inventadas», explica la directora de Proyecto Hombre en Málaga, Belén Pardo.

El uso problemático de la tecnología entre los adolescentes es indiscutible. Según un reciente informe de Save the Children, más de la mitad de los jóvenes no tienen normas de uso ni control parental para el uso de la tecnología y un 40 % pasan conectados entre una o dos horas al día. Algo que empiezan a hacer a los 11 años. Como consecuencia, el 30 % de los menores que acudieron a Proyecto Hombre el año pasado en Málaga lo hicieron por un uso problemático de la tecnología. «Los síntomas son evidentes, pero tardan en manifestarse», explica Belén Pardo. Al igual que otros adictos, los adolescentes que caen en esta dinámica «se aíslan, dejan de cumplir con sus responsabilidades y abandonan hábitos saludables de sueño, alimentación e higiene».

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