La ANC recauda fondos para los políticos presos en una escuela pública
La ANC recauda fondos para los políticos presos en una escuela pública - ABC

Profesores catalanes proponen «blindar» a colegios e institutos de la crispación política

Un sindicato pide a los centros escolares que se declaren «políticamente neutrales»

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A la escuela catalana le depara uno de los cursos más calientes desde el punto de vista político. El proceso judicial, aún abierto en algunos institutos como el IES El Palau de Sant Andreu de la Barca (Barcelona) para determinar si parte de sus profesores incurrieron en un delito de incitación al odio –cuatro de los nueve señalados siguen investigados–, y el reciente estallido de episodios de violencia a raíz de la retirada de lazos amarillos a favor de los presos independentistas augura un arrancada de curso «agitada·, según reconocen los principales sindicatos del sector.

«Lo más probable es que la polémica de los lazos amarillos acabe llegando a la escuela», reconoce en declaraciones a este diario Manuel Pulido, recretario general de la Federaciónd e Enseñanza del sindicato Comisiones Obreras (CC.OO). Portavoces de otras centrales mayoritarias también consideran poco probable que el sector educativo pueda mantenerse «ajeno» al conflicto político y social que sigue activo en Cataluña a raíz del «procés». La apretada agenda de movilizaciones planteada para los próximos meses, coincidiendo con la arrancada del curso escolar, no ayuda.

Las clases se desprecintarán un día después de la Diada del 11 de septiembre y, apenas cuatro días después, el 16 de septiembre hay convocada una manifestación para pedir la libre elección de lengua en la enseñanza, convocada por los partidarios del bilingüismo.

«Paro de país»

El 1 de octubre, la Asamblea Nacional Catalana (ANC) se plantea convocar un «paro de país» para conmemorar las votaciones del referéndum ilegal del 1 de octubre de 2017. Apenas dos semanas después, el 12 de octubre, se celebrará el Día de la Hispanidad con una manifestación convocada por Movimiento Cívico de España y Catalanes, según apunta Antonio Jimeno, portavoz del sindicato AMES (Acción para la Mejora de la Enseñanza en Secundaria), autor de varios informes en los que denuncia el adoctrinamiento en los centros educativos catalanes.

Ante esta escalada de protestas que, según el portavoz de AMES, se mantendrá en los próximos meses, el sindicato ha lanzado una propuesta a los profesores de los centros educativos: que en el primer consejo escolar del curso propongan declarar el centro como «centro políticamente neutral». «Es evidente que en las escuelas e institutos no debería colarse la política. Lo lógico es que se mantengan al margen de estos conflictos», señala a ABC Antonio Jimeno.

El sindicato explica que su propuesta supone que «el centro atienda a todo el alumnado y a todas sus familias, sea cual sea su ideología».

Sentencia TSJC

La segunda razón es, según aclara Jimeno, «que se cumpla la ley». Alude, en concreto, a la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) del pasado 5 de junio que considera que la exhibición «en el espacio público» de cualquier «elemento» que «representa una opción política» es ilegal, porque vulnera el principio de «objetividad» y de «neutralidad institucional».

CC. OO. no quiso valorar de forma concreta la propuesta, aunque sí considera que es «poco viable» su aplicación. «La escuela forma parte de la sociedad, por lo que es lógico que en su seno se debata todo lo relevante que ocurre», señalaron fuentes de CC. OO.

El sindicato UGT, otro de los más representativos en el sector educativo catalán, cree, no obstante, que la escuela debería «mantenerse totalmente al margen de la política», por lo que cree «razonable» la propuesta de AMES.

«Estamos para enseñar»

«Los profesores estamos para enseñar, transmitir valores y evitar valorar cuestiones políticas», afirma en declaraciones a este diario Manuel Valencia, portavoz de Enseñanza del sindicato UGT. Valencia considera que las cuestiones políticas «deberían dejarse exclusivamente para el terreno personal de cada uno», aunque reconoce que «en algunos centros eso no ha sido así».

«Lo que propone AMES se da por sentado», añade el portavoz sindical. El sindicato que lidera Jimeno, que en las próximas elecciones del sector concurrirá con CSIF, considera que su propuesta «puede ser muy útil para mantener la normalidad académica» tras un curso «movido» desde el punto de vista político y ante unas perspectivas «no mejores para el actual». Comisiones Obreras, por contra, cree que lejos de calmar los ánimos el planteamiento de AMES «podría enrarecer aún más el ambiente en la enseñanza catalana».Venecia, de UGT, no comparte esa opinión pero sí considera «forzado» que los centros se posicionen en ese sentido. Teme, como su compañero de CC.OO., que la polémica de los lazos amarillos «se cuele» este curso en colegios e institutos.