Prisa vende el 25% de Santillana y el 30% de Media Capital y denuncia el «populismo de izquierda»

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F. ÁLVAREZ

MADRID. El consejero delegado del Grupo Prisa, Juan Luis Cebrián, anunció ayer la venta de un 25% de la Editorial Santillana al fondo de inversión DLJ South American Partners. La operación se ha realizado por 247 millones de euros, lo que sitúa el precio total de la compañía en 992 millones. Cebrián añadió que espera poder anunciar en próximos días «otras actuaciones estratégicas que despejarán el futuro del Grupo». DLJ South American Partners es un fondo de capital privado que invierte en empresas de Latinoamérica, centrado en Brasil, Chile y Argentina.

Fuentes del sector esperan desde hace meses la entrada de un socio industrial en el accionariado de la matriz, como jugada necesaria para aminorar la deuda de Prisa, que supera los 5.000 millones.

También ayer Prisa anunció un acuerdo con Ongoing Strategy Investments para la venta de hasta un 35% del grupo portugués Media Capital. Teniendo en cuenta que esta última firma ha sido valorada en 450 millones de euros, la operación supondrá para las arcas de Prisa unos ingresos de unos 155 millones de euros, aunque por ahora la desinversión se limita al 29,6% (135 millones).

La carrera de venta de activos del grupo editor de «El País» se produce en la recta final del plazo fijado por el consorcio de bancos para que Prisa logre ingresos extraordinarios. Antes del próximo 31 de octubre Prisa deberá obtener un mínimo de 250 millones de euros de capital extra -bien sea a través de una ampliación o mediante deuda subordinada- si quiere esquivar un encarecimiento de las condiciones de financiación.

En su conferencia en el Foro de la Nueva Comunicación, Cebrián también señaló respecto a una posible fusión de Cuatro con otro operador que la operación es «posible». Tampoco faltaron a lusiones a la TDT de pago -«guirigay mediático»- y, más concretamente, hacia el ministro de Industria, Miguel Sebastián, a quien acusó de «usar los pasillos del Congreso para mentir y atacar» a su compañía. «Criticamos en su día los excesos fundamentalistas de la derecha empeñada en resucitar a la España profunda, ahora debemos alzar la voz contra las extravagancias de un populismo de izquierda que ignora el carácter interclasista y moderno de esta sociedad», añadió.