Un paciente, en el interior del exablate neuro, el equipo médico que combina dos tecnologías probadas: el ultrasonido y la resonancia magnética
Un paciente, en el interior del exablate neuro, el equipo médico que combina dos tecnologías probadas: el ultrasonido y la resonancia magnética - ABC

PREMIOS ABC SALUD 2018 TECNOLOGÍA SANITARIAUltrasonidos que tratan el temblor del párkinson sin pasar por el quirófano

Reducir el temblor neurológico es hoy posible sin tener que implantar electrodos en el cerebro. Exablate neuro, una combinación de resonancia magnética y ultrasonidos, lo permite

MADRID Actualizado: Guardar
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Si no fuera porque detrás hay una sofisticada tecnología parecería un truco de magia. Un paciente con párkinson con un temblor incontrolado se introduce en un equipo de resonancia magnética con un casco extraño. Dos horas después ya ha dejado de temblar. Detrás de esta curación aparentemente milagrosa hay una terapia segura que está revolucionando el tratamiento de enfermedades neurológicas. Se llama Exablate Neuro y en España ya hay cuatro centros sanitarios que disponen de él.

Enfermos que antes necesitaban entrar en el quirófano y se sometían a una cirugía cruenta para introducir unos electrodos en el cerebro, ahora pueden tratar los síntomas del párkinson o del temblor esencial con este equipo médico que combina dos tecnologías probadas: el ultrasonido enfocado de alta frecuencia y la resonancia magnética. La imagen de resonancia permite localizar con gran exactitud el «epicentro» del temblor. Después, se dirigen miles de haces de ultrasonido a ese punto y se logra el mismo efecto que con la cirugía: parar el temblor.

Con calor

El temblor neurológico es la consecuencia de la enfermedad neurológica y lo producen miles de neuronas al activarse de forma simultánea en el cerebro. Esa excitación se transmite hasta la médula espinal y de ahí a los músculos, que tiemblan sin control.

Los ultrasonidos de alta intensidad calientan la zona y acaban con las neuronas que producen el ritmo anómalo. Lo mismo que busca la cirugía, pero sin abrir el cráneo y con un coste unas tres veces menor. El ultrasonido converge en un solo punto con una precisión submilimétrica.

El cese del temblor ocurre de inmediato, pero no lo hace todo la máquina. Es muy importante el papel del equipo médico porque se debe determinar el tiempo que deben aplicarse los ultrasonidos para que el efecto sea duradero sin causar daños. En el tratamiento debe participar un equipo multidisciplinar -un neurólogo, un neurocirujano y un radiólogo-. Se aplica de forma ambulatoria o con una estancia mínima en el hospital, según el criterio médico.

Trastornos psiquiátricos

En el Hospital HM CINAC de Madrid, uno de los cuatro centros que lo utilizan en España, se han tratado pacientes con temblor esencial y de párkinson. Pero el neurólogo José Obeso, pionero en la utilización de este tratamiento en España, cree que la tecnología podrá utilizarse para tratar otros síntomas de esta patología, como la lentitud de movimientos. O incluso podría aplicarse a trastornos psiquiátricos como trastorno obsesivo compulsivo (TOC). La empresa israelí que lo comercializa ve también posibilidades en el tratamiento de otras enfermedades como el cáncer de próstata.

La tecnología también está explorando varias aplicaciones clínicas en oncología, salud de la mujer y urología, según Insightec, la compañía israelí que ha desarrollado esta tecnología revolucionaria. Fundada en 1999, investiga, fabrica y comercializa soluciones de ultrasonidos guiados por resonancia magnética.

El premio ABC Salud a la mejor tecnología sanitaria no es el primero que cosecha Insightec. Ya ha sido premiada con una medalla de oro en los prestigiosos premios Edison 2018, en la categoría de innovación médica. Un año antes recibió el Galien Prix Award a la mejor tecnología médica del mundo en 2017 por ofrecer una atención médica transformadora que ha mejorado la calidad de vida de los pacientes de párkinson.