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Pleno Congreso - Jaime García

El PP rechaza que la eutanasia sea una prestación sanitaria

Presentó este martes su enmienda a la totalidad a la ley socialista

MadridActualizado:

cervillamadridEl Grupo Parlamentario Popular agotó ayer el plazo para presentar su enmienda a la totalidad de la ley de eutanasia del PSOE, en un intento de evitar la despenalización de esta práctica médica. Una propuesta que será debatida posiblemente en el Pleno de la próxima semana, y que será rechazada por la mayoría de la Cámara.

Los populares se oponen frontalmente a la despenalización de la eutanasia que plantea el PSOE, y, en el texto de su enmienda, a la que ha tenido acceso ABC, afirman que «ni en nuestra Constitución, ni en el resto de nuestro ordenamiento jurídico, existe el derecho a morir. No existe un derecho a disponer de la vida, ni a poder requerir de los poderes públicos la asistencia para ello».La diputada popular, María Jesús Bonilla, aseguró que el contenido de su texto es un «no rotundo» a la eutanasia y «una apuesta por la dignidad en el proceso final de la vida».

Entre los puntos más destacados de este documento, registrado al filo de las ocho de la noche en el Congreso de los Diputados, hay que hacer referencia a dos peticiones que le había realizado al PP la Sociedad Española de Cuidados Paliativos. Por un lado, que las autoridades educativas garanticen «la formación específica suficiente en cuidados paliativos en los grados universitarios de Medicina, Enfermería, Trabajo Social y Psicología», así como en otras titulaciones relacionadas con el sector médico.

Por otro, que el Ministerio de Saniadd cree un área de capacitación específica en materia de cuidados paliativos.Muerte dignaPor otra parte, ayer se alcanzó un principio de acuerdo en la ley de muerte digna que presentó Ciudadanos, y que se ha estado negociándose en los últimos meses. La aprobación definitiva de esta ley es fundamental para que la formación de Albert Rivera apoye la iniciativa socialista sobre la eutanasia.

El obstáculo principal era la eliminación de la objeción de conciencia de los médicos, que se ha aceptado; así como la denominada «lex artis» (conjunto de prácticas médicas aceptadas para cuidar al paciente) que el PP quería incluir. No se incorpora, pero sí la esencia