Portugal elimina las restricciones al aborto auspiciadas por Passos Coelho

El nuevo Parlamento, con mayoría de izquierdas, restituye la interrupción voluntaria del embarazo y suprime la obligatoriedad de pagar por un informe psicológico al respecto

LISBOAActualizado:

El Parlamento portugués, con mayoría de izquierdas desde las elecciones del pasado 4 de octubre, ha aprobado eliminar las restricciones a la Ley del Aborto que había aprobado antes del verano el centroderecha de Passos Coelho, cuando los diputados del Partido Social Demócrata y del CDS-PP de Paulo Portas copaban más de la mitad del hemiciclo.

Por tanto, la interrupción voluntaria del embarazo vuelve a ser un hecho al otro lado de la frontera: ya no será necesario pagar una tasa especial hasta la décima semana de gestación ni solicitar obligatoriamente un informe psicológico previo a la supuesta intervención.

Reforma anunciada

Se cumple así lo que anunciaron los socialistas arropados por el Bloco de Esquerda y los comunistas, pues en su momento dijeron que las alteraciones puestas en pie en el crepúsculo de la otra legislatura constituían «una declaración de guerra para la izquierda».

También el PEV, de signo ecologista, se ha sumado a la iniciativa, que incluye eliminar la participación de médicos objetores de conciencia a la hora de evaluar la idoneidad o no.

Se da la circunstancia de que dos diputados conservadores acataron el proyecto auspiciado por el partido que lidera António Costa. En concreto, Paula Teixeira da Cruz y Pedro Pinto, que no dudaron en romper la disciplina interna para ejercer su voto.

«En bien de los derechos sexuales y reproductivos de la mujer, esperemos que no se cambie la ley cada vez que se altera la composición mayoritaria del Parlamento», declaró la diputada comunista Paula Santos.

Informe psicológico, previo pago

La consulta vinculante a un psicólogo, ahora erradicada, se había establecido como el mecanismo bandera por parte de la formación comandada por Passos Coelho. Las mujeres afectadas tenían que escuchar a la fuerza qué otras opciones les quedaban para que la planificación familiar no quedase aparcada.

Más polémico aún era el desembolso que debían hacer para que se materializase tal visita médica y el informe subsiguiente, excepto si acreditaban que no disponían de recursos o sufrían algún tipo de enfermedad crónica.

En cualquier caso, la controversia no ha llegado a su fin. Ya se están alzando voces que, desde el lado socialdemócrata, instan al presidente de la República de Portugal, Aníbal Cavaco Silva, a negarse a promulgar la nueva ley.

En la misma sesión, el Parlamento aprobó el derecho de los matrimonios del mismo sexo a la adopción de niños, aunque en esta ocasión la mayoría resultó aún más acusada. Y es que 19 diputados conservadores se sumaron a los 122 votos del flanco izquierdista.