Portugal cierra las playas de Caparica cinco días para completar la reposición de arena

A 15 kilómetros de Lisboa, los bañistas no podrán acudir a las 33 playas consecutivas del 19 al 24 de agosto

Corresponsal en LisboaActualizado:

¿Se imagina usted que las playas de la Costa del Sol se cerrarán todas a la vez al público durante una semana en pleno agosto? Pues es lo que va a suceder exactamente en la Costa da Caparica, a solo 15 kilómetros de Lisboa.

El enclave, perteneciente al municipio de Almada, tiene la más alta concentración de playas consecutivas de Portugal: al menos 33, todas seguidas. Y del 19 al 24 de agosto no se podrá acceder a ellas porque se realizarán labores de reposición de arena.

Los trabajos debían haber comenzado el pasado mes de mayo, pero el Tribunal de Cuentas se ha demorado a la hora de aprobar el presupuesto global, que ascenderá a 6,3 millones de euros.

La polémica no ha hecho más que comenzar al respecto porque se trata de unas fechas de gran afluencia y los hosteleros de los alrededores temen una caída en las reservas. De hecho, sin playas la economía del lugar va a quedar prácticamente paralizada.

Caparica sin bañistas es como Torremolinos o Benidorm convertidas en ciudades fantasmagóricas. «¿Pero por qué ahora? Esto va a ser la ruina para nosotros», comenta un portavoz de la Asociación de Hosteleros.

La respuesta del Ayuntamiento de Almada no ha tardado en producirse: sí, las tareas han de efectuarse en agosto porque es una época en que las olas no sobrepasan los dos metros y el viento no sopla con fuerza.

Un millón de metros cúbicos de arena serán los protagonistas de la operación de «recarga», que arrancará en las playas da Saúde y Nova para extenderse, posteriormente, a Tarquinio-Paraíso.

Aunque las playas quedarán sin servicio durante cinco días, la reposición en su conjunto se alargará durante un mes, aproximadamente. Su coste ascenderá a 6,3 millones de euros, una cantidad parcialmente financiada por fondos europeos.

«No podían haber elegido una fecha peor», se quejan los hosteleros, a solo un mes del día D. Como la controversia no ha hecho más que comenzar, aún pueden producirse novedades en este sentido.

Fuentes municipales del Ayuntamiento de la localidad lusa perjuran que no todo el litoral se clausurará a la vez y que la gente podrá acudir a esos lugares.

No obstante, semejantes palabras han caído en saco roto porque suenan al clásico ‘donde-dije-digo-digo-diego’ y no han calado entre la población, cansada de los parches de los políticos locales.

En la franja de Caparica, destacan la playa de Terras (perfecta para quienes acuden con niños), Delicias (donde los jóvenes se lo pasan muy bien debido a la aglomeración de bares y locales nocturnos) o Vila da Costa, ideal para los surferos. Un tren turístico recorre el itinerario, con numerosos chiringuitos en la ruta.

La cercanía a Lisboa hace que numerosos habitantes de la capital portuguesa utilicen los alrededores como vía de escape, algo que también quedará suspendido a mediados de agosto.