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Portugal cambiará la ley para poder hacerse la prueba del sida en casa

El secretario de Estado de Salud reconoce que el objetivo es reducir los diagnósticos tardíos

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Hacerse la prueba del sida en casa va a ser posible en los próximos meses en Portugal, de acuerdo con los planes anunciados por el secretario de Estado de Salud, Fernando Araújo. Será antes de final de año, según la propuesta que implica un vuelco en la normativa vigente.

Actualmente, la ley impide la realización del test en los domicilios, pero el número dos del ministerio del ramo acaba de declarar: «Vamos a cambiar la ley para que, antes de final del año, los portugueses que quieran puedan comprar el test en la farmacia y llevárselo a casa para efectuar la comprobación».

¿Qué ocurrirá en caso de resultado positivo? Pues que los usuarios podrán marcar una consulta en un hospital para «repetir la prueba y ser reorientados, con el fin de recibir tratamiento a la mayor brevedad».

El objetivo es reducir los diagnósticos tardíos, muy habituales al otro lado de la frontera, por lo que el Gobierno socialista de António Costa entiende que toda simplificación del proceso contribuye a esclarecer este tipo de situaciones.

Y es que aún permanece un cierto estigma al respecto, con muchas personas temerosas de que se descubran sus intenciones y, lo que es peor, un hipotético diagnóstico positivo.

En consecuencia, Portugal ha tomado nota de que la medida solo puede calificarse como un éxito en los países donde ya se ha implantado este sistema.

Según acredita Fernando Araújo, «esta fórmula impede nuevas transmisiones porque las personas que lo descubren tienden a protegerse para evitar la extensión».

Nuevas oportunidades para los ciudadanos

En todo caso, se tratará de un método más a disposición del ciudadano, que va a poder continuar acudiendo a los centros de salud, hospitales y diversas ONG para saber si son o no portadores del virus del VIH.

Es la segunda fase de la ofensiva gubernamental en su lucha contra la hepatitis y el sida, enfermedades con menos eco mediático que hace unos años pero que siguen haciendo estragos.

Este mismo mes de julio comienza a despacharse en las farmacias portuguesas el test para detectar la hepatitis B o C, sin necesidad de prescripción médica.

El país vecino potencia, de esta forma, el papel de las farmacias y se prepara para atraer a los ciudadanos españoles que deseen evaluarse acerca del hígado, con especial incidencia entre los que viven en zonas colindantes: Galicia, Zamora, Salamanca, Extremadura o Huelva.

Además, también los laboratorios de análisis van a despachar el mismo test de la hepatitis B o C, siempre con la intención de ampliar la cadena que ayude a unos análisis lo más rápidos y extendidos que sea posible.

Combatir los diagnósticos tardíos

En el caso del VIH, combatir el diagnóstico tardío se convirtió en una de las prioridades del Ministerio de Sanidad luso, que apela claramente a «la defensa del interés público». Mucho más cuando las autoridades aspiran a duplicar las 468.301 pruebas realizadas en 2016 para detectar el rastro del síndrome de inmunodeficiencia adquirida.

El método del test de la hepatitis resulta muy similar al del VIH: se recoge una pequeña muestra de sangre (para lo cual basta con un simple pinchazo) y, pasados 15 minutos de espera, ya puede verse la medición.

La comercialización del aparato no implica en absoluto un diagnóstico infalible, sino meramente orientativo. Así las cosas, los equipos médicos piden ir más allá en caso de que los resultados iniciales sean positivos: acudir inmediatamente a un hospital para refrendar el «veredicto».

La eventualidad en la que más hincapié se hará es el asesoramiento a los usuarios cuando el análisis les marque una respuesta afirmativa en relación a la hepatitis B o C.

La autorización para la venta del test se enmarca dentro del amplio programa de actuación diseñado en Portugal con el fin de mitigar los niveles de infección por tuberculosis, hepatitis o sida.

En este último supuesto, el Gobierno socialista luso recuerda: “El VIH sigue representando un importante problema de salud pública. Se estima que un 15% de las personas que tienen el virus lo desconocen por completo, con mayor virulencia en los países que integraban el antiguo bloque soviético. ¿Y en Portugal? Pues el 10%. De acuerdo con la información oficial facilitada, «la prueba rápida de detección de anticuerpos anti-VHC es un ensayo de un solo uso». Y se añade: «Se trata de un inmunoensayo para la detección cualitativa de anticuerpos de inmunoglobulina G contra el virus de la hepatitis C en muestras de fluido oral, sangre obtenida por punción en el dedo, sangre obtenida por venopunción, plasma y suero, aplicándose en todos los casos a sujetos mayores de 11 años».

Al mismo tiempo, se subraya que «el virus de la hepatitis C es el causante de la mayoría, si no de todas, las hepatitis que no son de tipo A y B» y que «la presencia de anticuerpos anti-VHC indica que una persona puede estar actualmente infectada y puede transmitir el virus».