Pide protección por la excarcelación de su exmarido, condenado por asesinar a otra mujer

Una víctima de malos tratos denuncia estar desamparada ante la concesión de un permiso penitenciario a su expareja

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El Gobierno vasco informó el pasado jueves a una mujer acerca del permiso penitenciario del que iba a disfrutar su exmarido, condenado por asesinar a su anterior pareja en 2006. Se trata de Catalin Nicusor Poplan, un varón de origen rumano con el que la implicada tiene dos hijas mellizas y que este mismo lunes quedó en libertad. Impelida por un sentimiento de desamparo, su exesposa, a la que también maltrató psicológicamente, ha rogado tanto a las autoridades como al propio Ejecutivo medidas de protección que impidan que el procesado pueda dar con ella.

«Tengo mucho miedo de pensar que me lo puedo encontrar al salir de casa y que no haya nadie que me proteja», reconoció la víctima, que explicó que la orden de alejamiento a la que fue condenado su exmarido caducó el pasado diciembre. Una vez fue informada del permiso penitenciario se puso en contacto con la Ertzaintza, que según su versión la aconsejó avisar de cualquier novedad que pudiera observar o de desplazarse a otro lugar.

El acusado fue ingresado en prisión en el año 2006 después de asesinar a puñaladas a su novia. Fue en la cárcel donde conoció a la que más tarde se convertiría en su esposa, con la que tuvo dos hijas mellizas. Sin embargo, en declaraciones a la cadena Ser la víctima subrayó que pronto comenzó a sufrir amenazas de muerte de su marido, razón por la que fue nuevamente condenado.

El pasado jueves, el Gobierno vasco se puso en contacto con la mujer para informarle de que su expareja sería puesta en libertad durante 12 horas tras serle concedido un permiso penitenciario. La víctima solicitó entonces ayuda a las autoridades, que a su parecer la dejaron desamparada: «Me dicen que el expediente está archivado porque no hubo incidentes desde que caducó la orden de alejamiento —explicó—. ¿Pero cómo quieren que haya incidentes si él estaba preso?».

Desesperada, la mujer llegó a escribir una carta al lendakari, Iñigo Urkullu, para explicarle su caso. Sin embargo, lamentó sentirse todavía presa fácil de su expareja.

La Ertzaintza garantiza su seguridad

Este mismo lunes, la directora del Instituto de la Mujer-Emakunde, Izaskun Landaida, aseguró que la Ertzaintza pondría «todas las medidas a su disposición» para garantizar la seguridad de la víctima: «El Departamento de Seguridad conoce perfectamente en qué circunstancias se ha autorizado este permiso y se va a poner, como siempre lo hace, todos los medios para dar la mejor de las respuestas», añadió.

Respecto a la concesión del permiso, Landaida subrayó que el varón salió de la cárcel «con autorización judicial, para unas horas concretas y a una actividad concreta». Se trata, a su parecer, de una «decisión judicial que no queda otro remedio que acatar». «Me reservo la opinión», sentenció.