No poder conciliar nos lleva a tener un nivel de estés mayor
No poder conciliar nos lleva a tener un nivel de estés mayor - ABC

«Las personas tenemos un botón de pausa y de vez en cuando deberíamos apretarlo»

El 40 % de los españoles declara no estar satisfecho con su estilo de vida actual, según el «Barómetro Tomate», una encuesta de Orlando realizada por la empresa demoscópica Sondea a más de 4.000 personas

MadridActualizado:

La inmediatez y «no saber decir que no» son algunas de las causas de la insatisfacción y el estrés que infectan la sociedad día a día, apunta Patricia Ramírez, experta en psicología positiva. «Las personas tenemos un botón de pausa y de vez en cuando deberíamos apretarlo», indica Ramírez, fiel defensora de la filosofía slow.

«La filosofía slow no es más que aprender a estar en el ahora y poder relacionarnos con los demás y con nosotros mismos. Este estilo de vida implica hacer todo más despacio para aprender a disfrutar de los detalles», algo que para la especialista es fundamental. Según el «Barómetro Tomate», una encuesta de Orlando realizada por la empresa demoscópica Sondea a más de 4.000 personas sobre las preocupaciones de los españoles en su día a día, el 40 % de los españoles declara no estar satisfecho con su estilo de vida actual.

Uno de los motivos por los que ocurre esto es, como apunta Ramírez, el ir con demasiada prisa. «Vivimos un ritmo acelerado que impide que las personas estén en un momento presente. Si tú estás con ese cerebro multitarea y no puedes aprovechar los pequeños momentos de placer que tienes durante el día, el nivel de insatisfacción al final es muy alto», explica.

No obstante, la experta admite que esta filosofía puede chocar con el método de trabajo que prima en la sociedad. «La imagen que tenemos de la empresa es la de un animal competitivo, pero está demostrado que esa parte competitiva de la empresa lleva a que haya unos niveles de estrés altísimos que merman la eficacia y la creatividad e, incluso, pueden llevar a una baja laboral», advierte Ramírez.

«Lo que queremos son trabajadores que den su máximo potencial y para eso tiene que estar en el momento presente y en este ámbito nos ayuda esa cultura slow», aconseja la especialista en psicología positiva. Además, en muchas ocasiones «las personas hacemos más cosas de las que nos caben en la agenda y el primer problema es que no sabemos establecer prioridades», señala.

En este aspecto, en el «Barómetro Tomate» destacan la gran cantidad de tiempo que dedican los españoles a las redes sociales. Empleamos de media al día cerca de dos horas a las redes sociales y es considerado por los encuestados como un hábito más. Según Ramírez, «esto es un problema porque hemos generado una dependencia que termina por llamarse «tecnoestrés». Sentimos ansiedad cuando no estamos conectados. Tenemos la sensación de que nos estamos perdiendo algo importante, queremos estar al día de lo que está pasando y cuando no lo hacemos, nos sentimos inquietos».

Esta dependencia o «tecnoestrés» influye la velocidad a la que vivimos. «Con las redes sociales, el correo electrónico y la tecnología, todo es inmediato, y ese estilo de vida que nos está generando la tecnología, nos lleva a vivir a una velocidad que nos impide disfrutar de la vida», sentencia la experta.

Conciliación

Uno de los datos reveladores de este informe es la diferencia entre sexos. Según el barómetro, son las mujeres quienes, en mayor medida que los hombres, consideran que principalmente sus preocupaciones del día a día están motivadas por un estilo de vida acelerado. La experta señala que hay tres variables que lo explican.

En primer lugar, Ramírez indica que las mujeres en la edad adulta tienen mayor probabilidad de tener trastornos de ansiedad que los hombres. A eso se le suma que «la mujer se ha convertido para sí misma en una persona muy exigente porque queremos ocupar los mismos puestos que ocupan los hombres y nos está costando muchísimo esfuerzo, ya que hemos desempeñado las labores del hogar y el trabajo casi a la par». Por último, hay un factor añadido: «La mujer se siente culpable cuando desatiende su casa», señala.

A juicio de la experta, con un poco de educación, de cooperación entre hombres y mujeres y medidas sociales y políticas que ayuden a la conciliación acabaría esta insatisfacción. «No poder conciliar nos lleva a tener un nivel de estrés mayor. Las mujeres se siguen ocupando más de labores domésticas que los hombres», indica.

Relaciones personales

El «Barómetro Tomate» destaca también un aspecto simbólico, pero «muy importante»: el 41,4% de los españoles apenas conoce a sus vecinos. Ramírez explica que las personas «tenemos que tratar de potenciar las relaciones personales porque son una fuente de satisfacción. Hemos nacido para socializarnos y para pertenecer a una tribu. La comunidad de vecinos, que parece que solo es una fuente de estrés cuando hay una reunión, antes era una fuente de satisfacción. Hoy en día la gente entra en su vivienda, cierra la puerta y no sabe ni como se llama el vecino de al lado. Y si tienes que ir a por sal, bajas al chino».

Frente a esta realidad, hay localidades en las que sí predomina la filosofía de la clama. Una de ellas es Lekeitio, uno de los diez pueblos slow de España, declarado por Cittaslow. Orlando, además de analizar las preocupaciones de los españoles quiere invitar a reflexionar sobre el ritmo de vida a la sociedad y por eso ha creado la Línea Tomate, que conectará a los lequeitianos con los madrileños. Ambas localidades acogerán las cabinas, que estarán abiertas al público los próximos días 17 y 18 de julio.

«Queremos inspirar un cambio en la gente, animarla a valorar el tiempo, a no preocuparse en exceso por aquello que no es realmente importante: a disfrutar de las pequeñas cosas que nos rodean. Línea Tomate es nuestra manera de hacer esto realidad», apunta Ana Pombo, Brand Manager de Kraft-Heinz.