Loreto posa simpática mientras juega a las construcciones con su hermano
Loreto posa simpática mientras juega a las construcciones con su hermano - GUILLERMO NAVARRO

Pequeños «influencers» con síndrome de Down: «Por un solo niño que nazca, vale la pena»

No llegan a los cuatros años y tienen miles de seguidores. Son niños que acaban con los prejuicios a través de redes sociales

MadridActualizado:

Por un solo niño. Ese es el lema de madres y padres de hijos con síndrome de Down que, arriesgándose a perder parte de la privacidad de su familia, se han adentrado en el mundo de Instagram para demostrar a la sociedad que sus hijos son como cualquier otro niño. La ideóloga de esta frase es Mar Martín, progenitora de Loreto, una niña de casi tres años con síndrome de Down, que ha conquistado a más de 20.000 seguidores.

Mar y su marido, Juan Sebastián Pérez, se enteraron a los siete meses de que había algo raro en su embarazo, pues habían decidido no hacerse las pruebas que se llevan a cabo en los primeros meses. Pero no les pudieron llegar a confirmar que lo que su hija tenía era síndrome de Down. «Me daba mucho miedo que pudiera ser otra cosa. Cuando nació y me dijeron que tenía síndrome de Down di las gracias a Dios», explica esta madre.

A través de terceros, este matrimonio llegó hasta la cuenta de Instagram de Pepita, una niña un año mayor que Loreto y también con síndrome de Down que tiene más de 230.000 fans. «Ver cómo era la vida de Pepita y de su familia nos ayudó una barbaridad», explican. Fue entonces cuando esta madre pensó que debería hacer algo similar para ayudar a otros padres. Tras unas dudas, abrió una cuenta de Instagram para su hija ( @missloreto) en la que no solo se centra en las cosas buenas, sino que también cuenta a sus seguidores sus vivencias más duras. «Yo también pasé mi duelo. Llegué a pensar cosas como que para qué la iba a vestir bonita, pero luego vi que era una niña más, ¡cómo no la iba a vestir bonita! Lo pasé y lo cuento sin miedo».

Loreto juega con su hermano Gonzalo mientras sus padres, que sujetan a Mar, los miran
Loreto juega con su hermano Gonzalo mientras sus padres, que sujetan a Mar, los miran - GUILLERMO NAVARRO

Pero lo que hizo que Mar se decidiera por completo fue el momento en el que vio por primera vez a su hija. «Cuando tuve a Loreto en mis brazos recién nacida lloraba solo de pensar que niñas como ella no nacían. Me muero de pensar que a niñas como ella las matan», relata. Por eso, y pese a ser «plenamente consciente» de que expone a sus hijos a las redes sociales, tiene claro que vale la pena: «Por un solo niño, merece la pena hacer esto. Me bastaría con que una sola madre, conociendo a Loreto, decida seguir para adelante».

Loreto y su madre frente al ordenador
Loreto y su madre frente al ordenador - GUILLERMO NAVARRO

Loreto es una niña feliz que, en palabras de sus padres, «ha venido a revolucionar la casa». Desde finales de verano sabe andar y aprovecha cualquier descuido para escaparse a su habitación y jugar con sus muñecos o con su cocina, siempre buscando a su hermano Gonzalo para que la acompañe en sus aventuras. Ponerse delante de la televisión para cantar y bailar canciones de dibujos animados es otra de sus pasiones que además le está ayudando a aprender palabras nuevas. Y aunque todavía es muy pronto para saber cuáles serán sus mayores capacidades, sus padres tienen claro que es una niña muy independiente y que la ayudarán a que sea lo más autónoma posible. «Vamos a ir con ella donde quiera y pueda llegar», afirman.

«Nuestro granito de arena»

Casi tres años tiene también Bosco, un niño al que le encanta jugar a la canasta, el color verde y cuidar a su hermano Álvaro, de cinco meses. En su cuenta de Instagram (bosco_star) cuenta ya con más de 8.700 seguidores que son partícipes diariamente de sus avances. Sus padres, Tita Dávila y Juan Rodríguez-Fraile, decidieron adentrarse en la red social ante las peticiones de familiares y amigos que querían ver fotos del niño, aunque pronto descubrieron la labor que podían hacer con ella: «Al ver a Pepita y a Roscón, el hijo de Samantha Vallejo-Nágera, pensamos que teníamos que poner nuestro granito de arena. Y ha funcionado, porque hay madres que nos han escrito para decirnos que, estando embarazadas de niños con síndrome de Down, tras ver a Bosco habían decidido no abortar», cuentan.

Bosco juega a tirarse por el tobogán en compañía de sus padres y de su hermano
Bosco juega a tirarse por el tobogán en compañía de sus padres y de su hermano - ISABEL PERMUY

A este matrimonio le dieron pronto la noticia y, aunque al principio fue un impacto fuerte, en ningún momento se plantearon interrumpir el embarazo. «Hay que pasar un mini duelo, pero para nosotros la religión también es importante y pensamos que si nos había tocado a nosotros era porque nos llevaría a algo mejor», explican estos padres. Lo que a su juicio sigue imperando en la sociedad es el desconocimiento sobre lo que es el síndrome de Down, motivo que lleva a muchas parejas a no seguir adelante y abortar. «Hay mucho miedo a lo desconocido. Estos niños, como todos. Todas las personas tienen capacidades diferente», cuentan.

Bosco, en su casa
Bosco, en su casa - ISABEL PERMUY

Y el objetivo de su Instagram es que las personas que no saben en qué consiste el síndrome de Down lo descubran a través de Bosco: «Que sirva para que alguien no haya abortado ya es lo mejor del mundo».