Agentes en el portal donde se ha intentado reanimar a un bebé de diez meses - EFE

¿Qué pasó para que un abuelo dejase «olvidada» a su nieta de 10 meses ocho horas en un coche?

El informe policial preliminar resuelve algunas dudas esenciales sobre la trágica muerte del bebé ocurrida el pasado viernes en Mallorca

Palma de MallorcaActualizado:

El pasado viernes la ciudad mallorquina de Manacor vivió una jornada trágica, después de que hubiera trascendido que un abuelo había dejado «olvidada» a su nieta de 10 meses durante ocho horas en el interior de su propio vehículo, hecho que provocó la muerte del bebé. El mismo viernes, el hombre prestó declaración ante la Policía Nacional, quedando en libertad con cargos. Los agentes le atribuyeron al abuelo, de nacionalidad española y 56 años de edad, un presunto delito de homicidio imprudente.

Más allá de esos hechos concretos, muchas fueron las dudas que desde el primer momento rodearon este caso. Algunas de esas incertidumbres parecen haber quedado desveladas en las últimas horas, después de que la Policía haya enviado al juez un informe sobre las distintas circunstancias que habrían rodeado este suceso. El diario «Última Hora» ha avanzado este lunes la cronología policial de los hechos, basada en dicho informe. Al parecer, el abuelo estaba convencido de que había dejado a su nieta en la guardería el viernes por la mañana, después de haberla recogido previamente de la casa en donde viven su hijo y su nuera.

Así, en torno a las siete de la mañana del pasado viernes el abuelo recogió al bebé en la casa en donde vive la joven pareja, situada en la localidad de Son Macià, cerca de Manacor. El abuelo debía llevar a su nieta en coche hasta una guardería situada en el centro de la ciudad. Así lo hizo. Una vez ya en Manacor, el hombre aparcó su vehículo en la calle S'Hort des Cabré, muy cerca de la citada guardería. El establecimiento estaba aún cerrado en esos momentos. El abuelo vio entonces que la criatura estaba dormida y decidió ir a tomar un café a un bar cercano. Habría sido en esos instantes cuando se habría iniciado el fatal «olvido», que concluiría horas después con la muerte de la pequeña.

Una posible explicación

Al parecer, el abuelo estaba totalmente convencido de que había dejado a su nieta en la guardería. Así, tras haberse tomado el citado café, se marchó caminando hacia el centro de Manacor, en donde a lo largo de toda la mañana hizo distintas gestiones, incluida una en el consistorio de la localidad. Mientras tanto, el bebé seguía en el interior del coche, sin que, al parecer, ningún vecino de la zona se hubiera apercibido de ello.

Una posible explicación del trágico «olvido» del abuelo podría encontrarse en el hecho de que, como también ha publicado hoy «Última Hora», el hombre había sufrido un ataque al corazón hacía 15 años y desde entonces tomaba una medicación específica. En ese contexto, todo apunta a que cuando el abuelo modificaba en alguna ocasión su rutina habitual, como por ejemplo ocurrió el pasado viernes, podía llegar a sufrir algún tipo de desorientación. Ello explicaría, por ejemplo, que ese mismo viernes por la mañana el hombre se equivocase a la hora de tomar la rotonda de entrada correcta desde Son Macià a Manacor.

Las horas fueron pasando el pasado viernes sin que los padres y el abuelo se pusieran en contacto telefónicamente esa mañana. Finalmente, alrededor de las tres de la tarde, la madre del bebé acudió a la guardería a recoger a su hija. En la escuela infantil le informaron de que la niña no se encontraba allí porque esa mañana nadie la había dejado en el local. La mujer llamó entonces a su suegro, que en esos momentos aún estaba convencido de que había dejado a su nieta en la guardería a primera hora de la mañana.

Trágico desenlace

Pasados unos minutos, el hombre empezó a recordar qué podría haber sucedido en realidad y se dirigió rápidamente hacia su vehículo. Al llegar y ver a su nieta en el interior del coche, el abuelo se desesperó y pidió ayuda de manera inmediata a un médico que pasaba por el lugar. Rápidamente se desplazaron hasta la calle S'Hort des Cabré agentes de la Policía Local y de la Policía Nacional, así como los servicios de emergencias.

La criatura fue llevada a un portal próximo, en donde le practicaron al bebé maniobras de reanimación, pero los facultativos no pudieron hacer ya nada por salvar su vida. La niña había fallecido poco antes. La autopsia que le fue practicada el sábado concluyó que había muerto deshidratada, por un golpe de calor. Tras confirmarse la muerte del bebé, su abuelo sufrió un cuadro de ansiedad, que provocó que fuera trasladado de urgencia a un hospital. Horas después, como se ha señalado ya, el hombre declaró ante la Policía y quedó a continuación en libertad con cargos. Además, se constató que no había ingerido ni alcohol ni drogas.

En principio está previsto ahora que en los próximos días el abuelo sea sometido a un examen por parte de un médico forense, para que determine si el hombre podría estar padeciendo en la actualidad alguna enfermedad o si la medicación que toma podría tener efectos secundarios concretos, que afectasen por ejemplo a su memoria. A partir de ese informe médico, el juez decidirá entonces si el abuelo habría podido cometer algún presunto delito o si, en cambio, se habría tratado de un trágico accidente inimputable desde el punto de vista penal.