Un párroco de Valencia deniega la comunión a una mujer por estar casada por lo civil

Valencia. Agencias
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El párroco de la localidad valenciana de Villalonga ha comunicado a una vecina del municipio, Pilar Morant, que no puede recibir el sacramento de la Comunión al estar casada por lo civil. Esta mujer se casó por la Iglesia hace años y, tras fracasar esta relación, contrajo matrimonio por lo civil hace 17 años. Esta feligresa indica que durante este tiempo no ha tenido ningún problema para comulgar y que han sido personas del pueblo las que se han quejado y han dicho al párroco que ella no puede recibir el sacramento. Por su parte, el cura del municipio, Vicente Micó, lamenta la situación y señala que únicamente aplica la normativa del Vaticano.

Esta vecina de Villalonga explicó a Europa Press Televisión que el pasado sábado falleció su padre y que, al ir a pagar los gastos del entierro, el párroco le dijo que no fuese a tomar la comunión "porque se habían quejado unos feligreses", y que, "al estar casada por lo civil desde hace 17 años, no tenía derecho a tomar la comunión, según las normas de la Iglesia".

Al respecto, Morant lamentó que la Iglesia no acepte que una persona casada por lo civil pueda comulgar "aunque sea creyente", y señaló que esta situación le duele "muchísimo", y sobre todo "que haya ido otra gente a decirle que no podía tomar la comunión" porque no estaba casada por la Iglesia.

Pilar incidió en que no poder comulgar le "duele mucho", porque es una cosa que le nace "de dentro". "Cuando voy a la Iglesia, voy porque me nace, y cuando tomo la comunión, la tomo porque me nace, porque soy cristiana", indicó, para añadir que "hay otras personas que van a misa y después están pensando a quien tienen que fastidiar".

Estas personas, añadió, son las que "se han quejado al sacerdote, que se ha visto obligado a cumplir lo que marca la Iglesia". Al respecto, comentó que don Vicente "sólo me dijo que cumplía con las normas del Vaticano, aunque no estuviera muy de acuerdo" con ellas.

Así las cosas, esta vecina de Villalonga manifestó: "Voy a luchar para que me den el derecho a tomar la comunión, porque me nace". Asimismo, hizo un llamamiento "a quienes corresponda, para que no nos nieguen la comunión". De esta manera, pidió "a la persona que puede corresponderle en la Iglesia, que arreglen esto, porque hay personas que lo necesitan (comulgar)".

Pilar indicó que no poder comulgar supone para ella un gran problema, pues es algo que "me ha tocado dentro". Para ella, tomar la comunión supone mucho: "Es una cosa que cuando la necesita la encuentras".

Esta feligresa manifestó que en 17 años que lleva casada por lo civil es la primera vez que tiene algún problema a la hora de comulgar. En este sentido, indicó que no ha "engañado" al cura "ninguna vez", y que el párroco, cuando dio la comunión a su hija, conocía "perfectamente" su situación, pero que ahora "se ha visto obligado a negarme la comunión porque han ido otras personas a quejarse, esas personas que se llaman cristianas".

Morant señaló también que le comentó al párroco que "Jesucristo perdonó a María Magdalena", aunque el cura le respondió que el caso "era distinto", aunque él "sentía mucho" denegarle la comunión. La feligresa se pregunta también que "si Dios perdona a una persona, por qué la Iglesia no acepta que tomen otras personas la comunión".

Pilar se refirió además a las nulidades matrimoniales, de las que dijo que cuestan "mucho dinero" y que ella no puede "permitirse el lujo". Al respecto, denunció que "si no puedes pagarla, te niegan la comunión", algo a lo que "no hay derecho".

PÁRROCO

Por su parte, el cura de la parroquia de los Santos Reyes de Villalonga, Vicente Micó, indicó que "sencillamente" ha aplicado "la normativa que tiene la Iglesia". "La Iglesia tiene una norma hace años y es que la persona que está casada por lo civil o vive en pareja de hecho, sin casarse, no puede recibir la comunión", indicó.

Este hecho, explicó, "lo tiene que advertir en privado" el párroco a la persona, algo que, según dijo, es lo que hizo él con Pilar. Por ello, cree no haber "ofendido" a Pilar, pues "no lo he dicho en público".

Don Vicente indicó que esta norma la ha aplicado en otros casos, pero que "a veces el párroco desconoce la situación" o los implicados son gente "que vienen de fuera". No obstante, cuando a él le advierten de un caso o se entera, "entonces en privado" se lo comunica a la persona afectada.

En el caso de Pilar señaló que se enteró porque se lo dijeron "otras personas", por lo que aplicó la norma para "no discriminar", pues ya había advertido a otra gente en una situación similar. Al respecto, indicó que él ha advertido públicamente al pueblo, a través de las hojas parroquiales, de que aquellos que viven en pareja sin estar casados o que han contraído matrimonio civil no pueden recibir el sacramento. El párroco lamentó la situación y señaló que "le sabe mal", porque personas como Pilar "quieren acercarse a Jesucristo".

También manifestó que si él tuviera que hacer las leyes "distinguiría entre la persona que se casa por lo civil, porque no tiene más remedio porque le fracasó el primer matrimonio, y la persona que no se casa por la Iglesia porque no quiere". A éstas últimas, dijo, les comentaría que no pueden comulgar, mientras que a las primeras, "como a Pilar", "yo lo dispensaría, porque quisieran casarse por la Iglesia pero no pueden". Al respecto, comentó que se trata de dos casos diferentes, pero que él no hace las leyes, sólo las aplica.

En opinión del sacerdote, la Iglesia debería cambiar porque hay personas casadas por lo civil que "se acercan sinceramente a Dios". Así, y refiriéndose a Pilar, comentó: "*Qué va a hacer una chica joven con hijos a la que le ha fallado el primer matrimonio? Sencillamente tiene que buscar un compañero para sacar la familia adelante".

Don Vicente indicó que, para las personas creyentes, no comulgar supone "un gran pesar" y puede provocar "un alejamiento de la Iglesia". El párroco lamentó la situación y señaló: "Si por mí fuera, esto no sucedería, pero el sacerdote no tiene más remedio que aplicar lo que la Iglesia enseña".

El cura lamentó especialmente la situación de Pilar, "que está pasando una situación difícil, con su marido enfermo, y que encontraba en la comunión un alivio". "Yo se lo prohíbo y me cuesta mucho", indicó el sacerdote, quien insistió en que "no tengo otra solución".

"Que los fieles comprendan que no es manía de un sacerdote u otro, sino que se quiere aplicar la doctrina de la Iglesia. Ojalá cambie algún día y se suavice esta postura", indicó el párroco, quien comentó que el cambio depende del Vaticano.

Por su parte, un vecino de la localidad, Francisco Reina, señaló que le "parece muy mal que no dejen comulgar a una persona sólo porque esté casada por lo civil". Así, dijo, "si todos son igual ante Dios, deben comulgar si quieren". Indicó, asimismo, que hay muchas parejas separadas en el municipio y que no es normal que se dé esta situación. "Es algo muy grave", apuntó.