Los miembros de la Brigada de Salvamento Minero de Asturias que participaron en el rescate de Julen
Los miembros de la Brigada de Salvamento Minero de Asturias que participaron en el rescate de Julen - FRANCIS SILVA

El Parlamento asturiano reconoce la labor de los mineros tras el rescate de Julen

La Junta General del Principado ha aprobado una declaración institucional para promover un reconocimiento público

OviedoActualizado:

La Junta General del Principado ha aprobado este viernes una declaración institucional para promover un reconocimiento público y colectivo de la labor que ha realizado, a lo largo de más de un siglo, la Brigada de Salvamento Minero de Asturias.

Su labor, señala la declaración a la que ha dado lectura el presidente de la Cámara, Pedro Sanjurjo, es sobradamente conocida en las cuencas mineras y en el conjunto del Principado y ha adquirido «una nueva dimensión nacional e internacional» con la participación de ocho de sus miembros en el rescate de Julén Roselló, el niño de dos años fallecido al caer a un pozo en la localidad de Totalán.

Para la Cámara asturiana, cientos de mineros, «de un modo anónimo, con su valor y con su valía» y jugándose la integridad física y la vida en muchas de las operaciones en las que intervenían, han mantenido prendida «esa lámpara de esperanza y de solidaridad» que encarna la Brigada desde 1912 cuando hizo su primera misión en una explosión de grisú en el pozo María Luisa.

El colectivo, recuerda, ha participado, en sus 107 años de historia, "en un sinfín de operaciones, haciendo valer siempre el lema de que la brigada nunca deja a nadie en la mina".

Además, incide en que su prestigio tiene carácter internacional como demuestra la labor de asesoramiento que prestó tras el devastador accidente en la mina de carbón Pasta de Conchos, en México, en el que fallecieron 65 mineros.

La Brigada, añade la Junta, no ha perdido su razón de ser a pesar del progresivo cierre de las explotaciones mineras de carbón asturianas, como evidencia su participación en simulacros de actuación y en siniestros de diversa naturaleza en obra civil.

Para el parlamento asturiano, en el fin de ciclo que vive la minería de carbón es justo reclamar un compromiso firme y decidido por el mantenimiento del empleo, mediante la potenciación de nuevos sectores laborales en una transición energética que no deje a nadie atrás en unas cuencas que han supuesto uno de los principales polos de prosperidad y de progreso para Asturias en el último siglo.