El Papa, el viernes, junto al personal del ambulatorio instalado en el Vaticano para atender a personas sin recursos
El Papa, el viernes, junto al personal del ambulatorio instalado en el Vaticano para atender a personas sin recursos - EFE

El Papa urge a «reconocer más la aportación femenina en la investigación de la teología»

Entrega el premio Ratzinger a la alemana Marianne Schlosser

Corresponsal en el VaticanoActualizado:

El Papa Francisco considera «muy importante reconocer cada vez más la aportación femenina en el campo de la investigación teológica y de la enseñanza de la teología, considerados durante mucho tiempo territorios casi exclusivos del clero», según ha manifestado el sábado en la entrega del Premio Ratzinger -considerado el Nobel de la teología- a la profesora alemana Marianne Schlosser.

Según el Santo Padre, «es necesario que la aportación femenina sea fomentada y encuentre espacios más amplios, de modo coherente con el aumento de la presencia femenina en diversos campos de responsabilidad de la Iglesia». Francisco ha nombrado las primeras rectoras de universidades pontificias y ha aumentado la presencia de mujeres en altos cargos de la Curia vaticana.

Marianne Schlosser, especialista en San Buenaventura y profesora de teología de la espiritualidad en la Universidad de Viena, fue nombrada miembro de la Comisión Teológica Internacional en 2014, cuando el Papa Francisco incorporó cinco mujeres al principal organismo de asesoramiento teológico de la iglesia católica.

Marianne Schlosser
Marianne Schlosser- ABC

La teóloga bávara, que se ocupa de editar una parte de las obras completas de Benedicto XVI, ha recibido el Premio Ratzinger 2018 junto con el prestigioso arquitecto suizo Mario Botta, autor del proyecto de varias iglesias de gran valor arquitectónico.

En la entrega de los premios -a la que Benedicto XVI no pudo asistir por limitaciones de movimiento-, el Papa Francisco se ha declarado «muy contento de que el premio de teología haya sido ganado por una mujer. No es la primera vez, pues ha sido otorgado previamente a la profesora Anne-Marie Pelletier».

En su discurso, Francisco ha recordado que «desde que Pablo VI proclamó doctoras de la Iglesia a Teresa de Avila y Catalina de Siena, ya no caben dudas de que las mujeres pueden llegar a los niveles más altos de la inteligencia de la fe». Posteriormente, Juan Pablo II nombró doctora de la Iglesia a Teresa de Lisieux, y Benedicto XVI a Hildegarda de Bingen.