Un Papá Noel español, de Navarra a Galicia

Cuatro personajes míticos, muy parecidos, traen regalos en Nochebuena a los niños del norte de España

madrid Actualizado:

El gordito nórdico vestido a la moda Coca-Cola es más famoso, pero estos personajes son más nuestros. Papá Noel compite en el norte de España con cuatro figuras mágicas que en Nochebuena regalan a los niños alegría en forma de juguetes, desde Navarra hasta Galicia. Tienen nombres diferentes, pero estos gigantes bonachones y barrigudos comparten muchas características y costumbres. De hecho, hay quien dice que son la misma persona.

El carbonero podría ser una versión cristianizada de los gigantes paganos

Olentzero (Navarra y País Vasco). Cada 25 de diciembre este carbonero originario del extremo norte de Navarra lleva furtivamente regalos a los niños de la Comunidad Foral y del País Vasco. La popular canción que le cantan los más pequeños lo describe como «cabezón y vestido de entendimiento» (buruhandia, entendimentuz jantzia). Este barrigudo con chapela vive en las montaña, dedicado a la fabricación de carbón vegetal, desaparecido, hasta que con la llegada de la nieve y la Navidad baja al pueblo, sonriente y fumando en pipa, a anunciar la Buena Nueva.

El carbonero podría ser la versión cristianizada de los «jentilak», gigantes paganos de la mitología vasca, que hoy anuncia el nacimiento de Cristo. Algunos estudiosos creen que Olentzero no tenía originalmente una buena relación con los niños, de hecho, dicen que era una especie de hombre del saco del que huían los infantes. En la Barranca navarra se creía que el personaje descendía por la chimenea en Nochebuena, con los ojos inyectados en sangre, una hoz en la mano y la intención de atemorizar a los «peques». Pero por lo que se ve, en un ejemplo de primigenia globalización, la popularidad de Papá Noel contagió de bondad al carbonero navarro.

planeta xian
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Esteru (Cantabria). Este leñador -que como Olentzero lleva boina, luce barba y fuma en pipa- vive en los montes cántabros, aislado del mundo hasta la llegada del invierno. En este momento, el gigante bonachón, muy popular en Comillas, abandona la tala de árboles para fabricar con su hacha los juguetes que la noche de Navidad, ayudado de su «burru», regalará a los niños de la región y de algunos concejos asturianos cercanos. Precisamente en tierras del Principado, en concreto en San Juan de la Arena, trabaja en estas fechas tan señaladas otro Santa Claus español: el Anguleru. Vestido con el traje de aguas amarillo propio de los pescadores de angula, este personaje, de características algo diferentes a las de los anteriormente descritos, lleva regalos a los niños de la desembocadura del río Nalón.

O Apalpador (Galicia). En Nochebuena, o Nochevieja, baja de la lucense sierra del Caurel este carbonero gigante para regalar castañas calientes a los niños gallegos. Al igual que Olentzero y Esteru, este barbudo personaje fuma en pipa y lleva boina. Según cuenta la leyenda, Apalpador palpa las barrigas de los más pequeños que, si tienen la tripa llena no pasarán hambre el resto del año.