Fernando Karadima,, antiguo párroco de «El bosque», a sus 88 años
Fernando Karadima,, antiguo párroco de «El bosque», a sus 88 años - REUTERS

El Papa expulsa del sacerdocio a Fernando Karadima, creador de la red de abusos en Chile

Lleva sustituidos a 7 de los 31 obispos cuya dimisión forzó en mayo

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El Papa Francisco ha expulsado del sacerdocio a Fernando Karadima, creador de una red de abusos de menores en Chile, según ha informado el Vaticano este viernes. El antiguo párroco de «El Bosque», que ahora tiene 88 años, había abusado sexualmente de numerosos jóvenes, varios de los cuales llegaron al sacerdocio y al episcopado, formando una red de encubrimiento de esos abusos.

Según Greg Burke, portavoz del Vaticano: «Estábamos ante un caso muy serio de podredumbre y había que arrancarlo de raíz. Se trata de una medida excepcional, sin duda, pero los delitos graves de Karadima han hecho un daño excepcional en Chile».

El Papa continúa de este modo la «limpieza» de la Iglesia en Chile, iniciada el pasado mes de mayo cuando reunió a todos los obispos del país en Roma y forzó la dimisión de los 31 con cargos de gobierno.

El país sufría un caso de encubrimiento colectivo de esos delitos, en un clima de clericalismo y elitismo favorecido por las «cordadas» episcopales creadas a lo largo de varias décadas por Ángelo Sodano desde sus cargos en Santiago de Chile y en Roma.

El 11 de junio, Francisco nombró los sustitutos del obispo de Osorno, Juan Barros, uno de los principales protegidos y posteriormente encubridores de Karadima, junto con los obispos de Valparaíso y Puerto Montt. Desde entonces, el Papa lleva sustituidos a un total de siete obispos, pero la tarea no es fácil pues es necesario escoger cuidadosamente a los nuevos.

El pasado miércoles, el Santo Padre comentó a una peregrina chilena en la plaza de San Pedro que todavía no había encontraba un buen candidato para arzobispo de Santiago de Chile, con vistas a sustituir al cardenal Ricardo Ezzati, uno de los ocho obispos chilenos que están siendo investigados por la Fiscalía Nacional. Además de esos prelados, la Fiscalía está investigando a varias docenas de sacerdotes y algunos religiosos, sobre todo salesianos y maristas. En los últimos meses, los investigadores han realzado registros por sorpresa con orden judicial en media docena de diócesis del país.

La «limpieza» entre los sacerdotes avanza también a buen ritmo. Después de la expulsión del sacerdocio del famosísimo Cristian Precht el pasado día 16 de septiembre, el Papa ha expulsado igualmente a Fernando Karadima ejerciendo su «potestad ordinaria, que es suprema, plena, inmediata y universal en la Iglesia», según recuerda el comunicado del Vaticano citando el canon 331 del Código de Derecho Canónico.

El texto añade que «el Santo Padre ha tomado esa decisión excepcional en conciencia y por el bien de la Iglesia».

Los abusos cometidos por Karadima salieron a la luz en 2010, y el Vaticano le castigó en 2011 a una vida de penitencia y retiro, apartado de cualquier ministerio sacerdotal en público. La justicia chilena examinó su caso, pero no pudo hacer nada porque el plazo de prescripción de esos delitos es de solo 10 años, muy inferior a las dos o tres décadas que muchas víctimas necesitan antes de ser capaces de hablar de los abusos sufridos. Karadima nunca ha pedido perdón por sus delitos.

A finales de mayo, el Papa escribió una carta a todo «el Pueblo de Dios que peregrina en Chile» para invitar a los católicos a crear «una cultura libre de encubrimientos que terminan viciando todas las relaciones. Una cultura que frente al pecado genere una dinámica de arrepentimiento, misericordia y perdón, y frente al delito, la denuncia, el juicio y la sanción».

Reconocía «una de nuestras principales faltas de omisión: el no saber escuchar a las víctimas», y pedía a escuelas, universidades, centros sanitarios y ciudadanos en general «generar una sociedad donde la cultura del abuso no encuentre espacio para perpetuarse».