El Papa Francisco recibe al presidente surcoreano, Moon Jae-in, y a su mujer, Kim Jung-sook
El Papa Francisco recibe al presidente surcoreano, Moon Jae-in, y a su mujer, Kim Jung-sook - EFE

El Papa está dispuesto a viajar a Corea del Norte si recibe una invitación oficial

El presidente de Corea del Sur le transmitió la invitación verbal de Kim Jong-un

Corresponsal en el VaticanoActualizado:

Durante su encuentro privado este jueves con el presidente de Corea del Sur, Moon Jae-in, el Papa Francisco se ha manifestado dispuesto a viajar a Corea del Norte en cuanto reciba la invitación oficial del líder norcoreano Kim Jong-un, presentada verbalmente por el presidente surcoreano.

Según el portavoz del presidente Moon Jae-in, «el Papa le ha dicho que dará una respuesta incondicional si llega una invitación oficial». Fue ese mismo portavoz oficial quien adelantó hace diez días la noticia de que el líder norcoreano Kim Jong-un «ha prometido al presidente Moon Jae-in dar una ferviente acogida al Papa si visita Pyongyang».

En medios vaticanos se espera que la invitación oficial llegue pronto, y que sea posible añadir una etapa en Corea del Norte justo antes o después del viaje a Japón previsto para 2019 en fecha todavía sin anunciar.

El encuentro privado del Papa con el presidente de Corea del Sur ha durado 35 minutos, transcurridos en un clima de gran cordialidad. Durante el intercambio de regalos, Moon Jae-in y Francisco hablaban sonrientes con toda confianza y en tono de recíproco aprecio.

«Mi nombre de bautismo es Timoteo»

Al entrar en la biblioteca privada del Papa, Moon Jae-in le había comentado estar «muy contento de visitarle. Vengo al Vaticano como presidente, pero soy creyente, y mi nombre de bautismo es Timoteo. Gracias por sacar el tiempo para recibirme durante el Sínodo de Obispos»”.

Según el portavoz presidencial, el Papa le ha manifestado que «yo apoyo vigorosamente los esfuerzos del gobierno de Corea del Sur para promover el proceso de paz en la península coreana. Avancen sin pausa. No tengan miedo».

En su tono genérico habitual, el comunicado del Vaticano se limita a informar que «durante los cordiales coloquios, se han puesto de manifiesto las buenas relaciones bilaterales y la contribución positiva que la Iglesia ofrece en ámbito social, educativo y sanitario, así́ como en la promoción del diálogo y la reconciliación entre los coreanos».

El texto refleja el «gran aprecio por el esfuerzo común de favorecer toda iniciativa útil que consienta superar las tensiones que existen todavía en la península de Corea, para abrir una nueva etapa de paz y desarrollo».

Aunque el errático líder de Corea del Norte puede dar sorpresas desagradables en cualquier momento, el Papa Francisco está dispuestos a arriesgar para favorecer la paz en la península y evitar el peligro de una guerra nuclear en la zona. Durante su viaje a Corea del Sur en agosto de 2014 Francisco se refirió sistemáticamente a «una única Corea».

La víspera de su encuentro con el Papa, el presidente Moon Jae-in asistió a una inédita «Misa por la Paz» en la península coreana, presidida por el secretario de Estado del Vaticano, Pietro Parolin, en la basílica de San Pedro.

El jefe de la diplomacia vaticana afirmó en su homilía que «con la gracia de Dios, el camino del perdón resulta posible; la fraternidad entre los pueblos, un hecho; y la paz, un horizonte compartido».