El Papa Francisco (c) es fotografiado por decenas de fieles a su llegada a la audiencia general de los miércoles en el Aula Pablo VI del Vaticano
El Papa Francisco (c) es fotografiado por decenas de fieles a su llegada a la audiencia general de los miércoles en el Aula Pablo VI del Vaticano - EFE

El Papa desea «una feliz Navidad, llena de esperanza para todos»

Recuerda que naciendo en una gruta de un pueblito insignificante «Dios nos enseña la grandeza de su humildad»

Corresponsal en El VaticanoActualizado:

En la última audiencia general antes de las fiestas, el Papa Francisco ha deseado a los ocho mil peregrinos presentes y al mundo entero «una feliz Navidad, llena de esperanza para todos».

Después de un año dedicado a la misericordia, el Santo Padre ha escogido la virtud de la esperanza, «que nos impulsa a caminar», para una nueva serie de discursos en sus audiencias de los miércoles.

Según Francisco, «el nacimiento de Jesús nos trae una esperanza segura, visible y evidente», pues «entrando en el mundo, nos da fuerza para caminar con él hacia la plenitud de la vida y vivir el presente de un modo nuevo».

El Papa ha hecho notar las condiciones precarias y marginales de aquel nacimiento que cambió la historia de la humanidad. Jesús nació «en la pobreza de una gruta de Belén, que no es una capital sino un pueblecito insignificante». Y los primeros que acuden a ver al recién nacido son «“los pastores, que representan a los pobres y sencillos».

La conclusión, según Francisco, es que «Dios siempre escoge lo pequeño, lo que no cuenta, para enseñarnos la grandeza de su humildad».

El Papa ha vuelto a referirse a la costumbre de «preparar el Nacimiento, según la tradición iniciada por Francisco de Asís. En su simplicidad, el Nacimiento transmite esperanza pues cada uno de los personajes está inmerso en esta atmósfera de esperanza».

El Santo Padre celebrará la misa de Navidad el próximo sábado 24 a las 21.30 en la basílica de San Pedro. Al mediodía del domingo 25 impartirá desde el balcón de la basílica la bendición «Urbi et orbi», a «la ciudad y al mundo entero».