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El Papa convoca este lunes en el Vaticano a 250 refugiados en plena crisis migratoria

Celebra hoy una misa en la Basílica de San Pedro en el sexto aniversario de su viaje a Lampedusa

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En plena crisis migratoria, el Papa celebrará hoy una misa en la Basílica de San Pedro por los inmigrantes y en defensa de sus rescatistas, coincidiendo con el sexto aniversario de su visita a Lampedusa, el primer viaje de su Pontificado, en julio de 2013. La ceremonia además tendrá lugar pocos días después de que la Justicia italiana pusiera en libertad -el pasado 2 de julio- a la capitana de la ONG Sea Watch, la alemana Carola Rackete.

La joven de 31 años -que se enfrenta a más de 13 años de cárcel por resistencia a la autoridad- fue detenida por las autoridades por haber llevado sin permiso al puerto de Lampedusa a 40 personas que habían rescatado el pasado 12 de junio en el Mediterráneo. La decisión de la Justicia de poner en libertad a esta Licenciada en Ciencias Naúticas ofuscó al ministrio del Interior y vicepresidente de Italia, Matteo Salvini, quien instó a los jueces, que habían liberado a Rackete, «a presentarse a las elecciones si quieren hacer política».

«Momento de recogimiento»

«El Santo Padre desea que esta celebración sea en la medida de lo posible un momento de recogimiento, en recuerdo de todos los que han perdido la vida escapando de la guerra y la miseria y para alentar a aquellos que, cada día, se esfuerzan en sostener, acompañar y acoger a migrantes y refugiados», informó el portavoz de la Santa Sede, Alessandro Gisotti.

En la misa participarán alrededor de 250 personas entre migrantes, refugiados y aquellos que se han comprometido a salvar sus vidas.

El Papa aprovechó ayer el tradicional rezo del Ángelus para insistir sobre los derechos y la dignidad de las personasque migran después de que el martes un bombardeo a un centro de inmigrantes al sur de la capital libia, Trípoli, dejará 56 muertos y 130 heridos, de acuerdo a los datos difundidos por Naciones Unidas.

«Queridos hermanos y hermanas, aunque hayan pasado algunos días, os invito a rezar por las pobres personas inermes asesinadas o heridas en un ataque aéreo que golpeó a un centro de inmigrantes en Libia», llamó el pontífice tras el rezo del Ángelus dominical. Ante los fieles que le escuchaban en la plaza de San Pedro, y a los que después pidió orar en silencio, el Papa urgió a «la comunidad internacional a no tolerar hechos tan graves». «Rezo por las víctimas. Que el Dios de la paz acoja a los difuntos. Espero que se organicen en un modo amplio y concertado pasillos humanitarios para los inmigrantes más vulnerables», aseveró.

Actualmente es puerto de partida para numerosos inmigrantes y la Unión Europea e Italia forman y dotan de medios a los denominados guardacostas libios para que patrullen sus costas, corten el flujo migratorio y devuelvan a tierra a los migrantes interceptados. Una política criticada por numerosas organizaciones internacionales, que denuncian el trato vejatorio y violaciones de los derechos humanos de los migrantes retenidos en los centros de detención del país magrebí.