El Papa Francisco, este lunes, en el Santuario de Loreto
El Papa Francisco, este lunes, en el Santuario de Loreto - REUTERS

El Papa, en la casa de Nazaret: «Hoy, el matrimonio entre un hombre y una mujer asume una importancia esencial»

Firma en el Santuario de Loreto la exhortación «Cristo vive», fruto del Sínodo de los Jóvenes de octubre de 2018

Corresponsal en El VaticanoActualizado:

Desde el Santuario de Loreto, «que custodia los muros que provienen de Nazaret, donde María pronunció su ‘sí’, convirtiéndose en madre de Jesús», el Papa Francisco ha afirmado el lunes que «en la delicada situación del mundo actual, la familia fundamentada sobre el matrimonio entre un hombre y una mujer asume una importancia y una misión esencial».

El Papa ha escogido la fiesta de la Anunciación para visitar el santuario mariano que custodia la casa de José, María y Jesús, trasladada en 1291 desde Nazaret a Rijeka, en la costa de Croacia, por un miembro de la familia Angeli, gobernador del Epiro, en la época de guerras entre cristianos y musulmanes por el control de los Santos Lugares.

En 1294 la casa fue trasladada de nuevo desde su antiguo santuario situado en la colina sobre el puerto de Rijeka -y visitado por san Juan Pablo II en 2003- hasta su emplazamiento actual, cerca de Ancona, donde Bramante construyó la espléndida basílica para custodiarla en su interior.

En la bellísima plaza del santuario de Loreto, el Papa ha afirmado que «la Casa de María —hija, prometida, esposa y madre— es también la casa de la familia», y ha hecho notar que «la familia y los jóvenes no pueden ser dos sectores paralelos de la actividad pastoral de nuestras comunidades, sino que deben caminar estrechamente unidos».

Ante centenares de muchachas y muchachos entusiastas, Francisco ha explicado que «la Santa Casa es la casa de los jóvenes porque aquí la Virgen María, la joven llena de gracia, continúa hablando a las nuevas generaciones, y acompañando a cada uno en la búsqueda de la propia vocación». Para atenderles mejor, el Papa ha pedido a los Capuchinos que mantengan abierto el santuario «al atardecer y primeras horas de la noche, cuando llegan los grupos de jóvenes».

Ha añadido que «la Casa de María es también la casa de los enfermos, pues aquí encuentran acogida quienes sufren en el alma y en el cuerpo». De hecho, los discapacitados y enfermos eran los invitados de honor, pues ocupaban las primeras filas a lo largo de toda la nave del santuario.

El Papa ha saludado personalmente y acariciado a todos, ha intercambiado pequeños regalos con muchos, y ha saludado con gestos a un grupo de sordomudos, varios de los cuales aprovecharon para hacerse «selfies». Les daba la prioridad incluso por delante de los jóvenes.

Al término de la misa celebrada entre los antiguos muros de la Casa de Nazaret, y frente a un retablo con la leyenda «Hic Verbum caro factum est» («Aquí el Verbo se hizo carne»), el Papa ha firmado sobre el altar la exhortación apostólica «Cristo vive».

El documento es fruto del Sínodo de los Jóvenes celebrado en Roma en octubre de 2018, y será hecho público en las próximas semanas cuando se terminen las traducciones a los principales idiomas.

El Papa ha pedido a María de Nazaret «que ayude a todos, especialmente a los jóvenes a recorrer los caminos de la paz y la fraternidad fundadas en la acogida y el perdón, sobre el respeto a los demás y el amor como donación de uno mismo».