El Gobierno quiere eliminar a la religión del currículo escolar como materia computable
El Gobierno quiere eliminar a la religión del currículo escolar como materia computable - ABC

Padres católicos piden la dimisión de Celaá y no descartan movilizarse contra la ley educativa socialista

El sector, PP y Ciudadanos acusan al Gobierno de «tomarnos el pelo» y de no tener ninguna voluntad de diálogo

MadridActualizado:

La falta de diálogo, la imposición del anteproyecto de ley de educación del Gobierno socialista y la falta de voluntad de alcanzar el Pacto por la Educación, que tanto reclamaban cuando estaban en la oposición, ha puesto en pie de guerra al sector educativo.

El Gobierno no ha respetado el plazo de diez días que dio al sector para presentar sus propuestas a traves de la página web del Ministerio de Educación, que estuvo inhabilitada durante los cinco primeros días. Posteriormente les entregó un documento de 18 páginas sin consenso y ayer conocieron el polémico articulado de la reforma que el Ejecutivo de Pedro Sánchez quiere llevar al Congreso ñara cambiar la ey Wert.

Ante esta «tomadura de pelo», según asegura el presidente de la Confederación Católica de Padres de Familia (Concapa), Pedro Caballero, esta organización ha pedido la dimisión de la ministra de Educación, Isabel Celaá. Además, no descarta organizar algún tipo de movilizaciones para pedir que se garantice la libertad de las familias a elegir la educación de sus hijos.

El malestar también se ha extendido a los profesores. El presidente de ANPE, Nicolás Fernández Guisado, que se lamenta de que «hasta la fecha no somos parte de nada de lo que se ha presentado. Hay una ausencia de debate previo». Este representante del profesorado denuncia que hasta el día 10 de diciembre no los convocará la ministra, varios días después de que comparezca en la Comisión de Educación del Congreso.

Al sector se unen PP y Ciudadanos, que coinciden en sus críticas. La portavoz de Educación del PP, Sandra Moneo, cree que es «evidente que el PSOE jamás quiso llegar a un pacto. La voluntad de acuerdo ni existe ni ha existido». Además, denuncia que la propuesta socialista está «basada en recetas antigüas y abocadas al fracaso»

Marta Martín, de Ciudadanos, destaca la «falta de talante. El consenso le importa menos que la educación. Han vendido la educación al populismo y al nacionalismo».