Los órganos trasplantados eran portadores de cáncer

Seis años después del trasplante, cuatro de los cinco receptores habían muerto

Actualizado:

Un trasplante de órgano puede salvar una vida, pero en esta ocasión los órganos trasplantados eran portadores de una enfermedad mortal. El origen del caso se remonta a 2007, cuando una mujer de 53 años falleció a causa de un infarto cerebral y sus órganos fueron donados. En sus últimos exámenes médicos, no presentaba síntoma alguno de enfermedad, por lo que sus riñones, pulmones, hígado y corazón fueron trasplantados. Ninguno de los equipos médicos que participaron en las operaciones se percató de que la donante estaba enferma de cáncer. Seis años después, cuatro de los cinco receptores habían muerto. Cuatro de ellos desarrollaron cáncer de mama, que terminó en tres casos fatales. El quinto receptor murió de sepsis, una reacción inflamatoria sistemática del órgano.