INFOGRAFÍAS CORTESÍA DE LA OFICINA DEL PARLAMENTO EUROPEO EN ESPAÑA

La EPO, la orden de protección a mujeres agredidas que pocos conocían hasta ahora

El 73% de las europeas reconocen haber sufrido violencia machista, señala la eurodiputada Jiménez-Becerril, que anuncia que el Parlamento Europeo va a reimpulsar esta herramienta de vigilancia

Sobre conciliación, la Eurocámara trabaja en los permisos intransferibles de 4 meses para padres de niños menores de 12 años

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«Por desconocimiento» las mujeres víctimas de violencia de género en Europa no se están acogiendo a las órdenes de protección comunitarias, las llamadas EPO. Estas órdenes se solicitan a las autoridades policiales cuando las mujeres maltratadas viajan de un país a otro dentro de la Unión Europea (UE) y quieren seguir protegidas. Merced a esta herramienta, se hace más rápida la transmisión de una orden de protección de un país a otro de la UE y se facilita a las víctimas el acceso a medidas de protección, explica la eurodiputada española del Partido Popular, Teresa Jiménez-Becerril, quien confirma a ABC que se va a reimpulsar esta iniciativa.

La eurodiputada popular fue la coponente que glosó en su día en el Parlamento Europeo las bondades de este «instrumento útil», pero reconoce ahora que si no se le da la difusión necesaria, las mujeres no la demandan. «No la conocían ni los jueces ni los policías ni las víctimas, así que algo se ha hecho mal», acepta.

Jiménez-Becerril indicó en su defensa que «en una Unión Europea sin fronteras, las víctimas de delitos deberían sentirse seguras en cualquier Estado en el que vivan o al que se desplacen».

Esta orden europea puede aplicarse a cualquier persona que necesite protección, pero en la práctica beneficia sobre todo a mujeres que sufren violencia doméstica o familiar, acoso, hostigamiento o agresión sexual, precisó la eurodiputada en su conversación con este diario. Aunque entró en vigor en 2015, hasta principios de este año solo se habían registrado siete ordenes europeas de protección de víctimas en toda la UE, según un informe de los populares en Bruselas, que cifró que más de 100.000 mujeres residentes en la Unión estaban amparadas en el año 2010 por medidas de protección relacionadas con la violencia de género.

Pese a los problemas que existen, Jiménez-Becerril es optimista y considera que la protección de las agredidas es «notable» en todo el contexto comunitario, salvo en algunos países, como Bulgaria, donde la indefensión de las mujeres alcanza niveles superiores.

«Las víctimas de delitos deberían sentirse seguras en cualquier Estado en el que vivan o al que se desplacen»

El 17% de los ciudadanos piensan que se exagera

La eurodiputada popular acudió, junto a colegas socialistas como Soledad Cabezón e Iratxe García, a una jornada celebrada el pasado viernes en Sevilla que tenía por objeto impulsar la igualdad entre hombres y mujeres y la lucha contra la violencia machista.

En su ciudad hispalense, la europarlamentaria dio la voz de alerta, por el volumen de mujeres que dicen haber sufrido algún tipo de violencia machista, ya sea física, psicológica o de acoso en la calle o en sus puestos de trabajo: el 73%, según el estudio europeo, nada menos. Su colega, la diputada socialista del Parlamento Europeo Soledad Cabezón, lamentó que sólo el 14% de las mujeres denuncian una agresión y que el 17% de los ciudadanos piensan que las mujeres exageran en torno a la violencia de género.

Sobre este aspecto también habla con ABC la fiscal decana y delegada de Violencia sobre la Mujer de la Fiscalía de Huelva, Adela García Barreiro. A juicio de esta autoridad jurídica, lo que hay que hacer es «sensibilizar» a la población, porque todavía es raquítico el porcentaje de denuncias que interpone el entorno o los vecinos de las mujeres agredidas, en torno al 2%. «Queda mucho por hacer, pero sobre todo hay que dotar de más recursos al sistema; más puntos de encuentro, más unidades especializadas; más asistencia para las víctimas...» y, en su opinión, lo que es esencial es «educar en igualdad. Por mucho que se dicten leyes, el esfuerzo es conjunto como sociedad», reivindica.

«No soy una madre perfecta»

El seminario «Igualdad de género, conciliación y protección de víctimas de la violencia machista», organizado por la Oficina del Parlamento Europeo en España, también tocó un segundo tema: el de la conciliación familiar y laboral. Para ello contó de primera mano con mujeres como Laura Baena, fundadora del Club Malas Madres, que padecieron en primera persona la falta de una política de conciliación en las empresas. De hecho, ella, supervisora creativa de una agencia de publicidad, dejó la profesión y lo dice hoy con sumo orgullo. Pero entonces, dice a este periódico, «me di de bruces con la realidad. Me sentía mala madre. Somos una generación preparada, pero el país no está preparado para nuestra maternidad. Fue la primera vez que me topé con la palabra conciliación».

«El gran problema social de este país es el de la falta de conciliación. La sociedad te empuja a renunciar»

Las mujeres «trabajan mucho más a tiempo parcial que los hombres, algo que redunda en pensiones más bajas y posiciones de menor rango», se abundó durante la jornada celebrada en Sevilla.

La plataforma digital de las «Malas Madres», nacida hace cuatro años en clave de humor, recabó de inmediato la participación de hasta 5.000 madres que querían romper «el mito de la madre perfecta», ésa que llega a todo, que se encarga de todo, que cuida a sus hijos... «El gran problema social de este país es el de la falta de conciliación y la sociedad te empuja a renunciar». A algo.

Completa esta madre malagueña: «En un estudio reciente, el 80% de las profesionales reconocían que solo disponían de 54 minutos al día de tiempo libre» y la mayoría de ellas también confesaba abiertamente que el trabajo doméstico recaía sobre sus espaldas. «Se siguen perpetuando los roles, y toda lucha es imposible sin la corresponsabilidad de ambos géneros», refrenda Baena.

Baena aprovecha para reclamar un pacto de Estado por la conciliación, una medida sin la cual no se logrará la igualdad.

«El empresario debe contratar a más mujeres»

A juicio de la eurodiputada popular Jiménez-Becerril, «el mensaje que tiene que calar y que es importante que sepa el empresario es que debe contratar a mujeres. No somos iguales, pero queremos estar en el círculo de trabajo, no queremos descolgarnos. Deben dar posibilidades a las mujeres, y lo mejor sería que se tuvieran horarios más razonables». «En Europa estamos trabajando también por tener una cultura de permisos de paternidad mayor en países mediterráneos donde no la hay tanto como en el norte del continente, por ejemplo», focalizó Teresa Jiménez-Becerril.

Para la eurodiputada del Grupo Alianza Progresista de Socialistas y Demócratas en el Parlamento Europeo (S&D), Iratxe García, la Unión Europea «no está pasando por uno de sus mejores momentos y se necesita una sociedad fuerte y con capacidad reivindicativa». García informó en este asunto del paquete de conciliación que se está debatiendo en la Eurocámara, y en el que se incluyen medidas como los permisos remunerados e intransferibles de hasta 4 meses para progenitores con niños menores de 12 años.

Cabezón apuntó por su parte que, aunque los países nórdicos son los que van a la cabeza de Europa en cuanto a conciliación laboral, «no hay un país en la UE que haya puesto el listón donde lo ha hecho España con la nueva ley sobre violencia de género», de la que cree que supondrá «una transformación social».