África

Un oficial de policía asignado a cada escuela en una provincia de Sudáfrica

El departamento de educación local prentende implementar nuevas medidas para acabar con los actos violentos en los centros educativos, según un informe

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La inseguridad en las escuelas sudafricanas hace que el departamento de educación se esté planteando asignar a un policía por cada escuela de la provincia de Gauteng, donde se encuentran las ciudades de Johannesburgo y Pretoria. Desde el departamento de policía insisten en que esta tarea es competencia de los guardias de seguridad privada.

Un informe al que ha tenido acceso el periódico local The Sowetan ha sacado a la luz un supuesto plan del departamento de educación provincial para acabar con los actos violentos en las escuelas. Según revela este medio, se asignará un agente de policía a cada colegio, a quien la escuela podrá contactar cada vez que haya un problema. En la provincia de Gauteng hay más de 2.500 colegios repartidos en un total de 83 ciudades y pueblos. El departamento de educación provincial también estaría trabajando con las operadoras móviles para poner en marcha un nuevo sistema de seguridad que consistiría en que cuando una persona presione la tecla 9 de su teléfono y lo mantenga más de 30 segundos, se llamará automáticamente a la estación de policía más cercana para alertar al oficial asignado a dicho centro educativo.

Esta medida, cuya implementación no se ha confirmado oficialmente, no ha sido bien recibida por el departamento de policía desde dónde hacen hincapié en que sus agentes no pueden desempeñar las tareas de los guardias de seguridad privados.

Por otra parte, desde el departamento de educación a nivel nacional destacan que la mayoría de los incidentes violentos ocurren fuera de las instalaciones escolares (aunque impliquen a escolares o personal docente) y justifican que los actos violentos forman parte de la sociedad sudafricana, castigada por la criminalidad. «Las calles alrededor de las escuelas son campos de batalla», dijo el portavoz del departamento nacional de educación Elijah Mhlanga.

Comités disciplinarios

El departamento de educación provincial ha pedido a los directivos de las escuelas que fortalezcan la seguridad en las aulas y establezcan comités disciplinarios que traten las violaciones de seguridad dentro de sus instalaciones. «La prevención del delito y la enseñanza de valores requieren de un esfuerzo conjunto, ya que las tendencias violentas forman parte de la sociedad sudafricana», dijo Panyaza Lesufi, encargado del area de educación en Gauteng. El departamento dijo el jueves que era vital que los alumnos comprendieran que la razón de estar en la escuela era obtener una educación académica y les pidió que se abstuvieran de actividades violentas y delictivas. Lesufi se mostró «profundamente preocupado» de que las estrategias para prevenir la violencia en las escuelas no estuviera dando resultados. A pesar de esto, se han rechazado las peticiones de que los maestros fueran armados a las escuelas, porque éstas deberían ser «espacios libres de armas y violencia».

El plan del departamento de educación provincial sale a la luz después de que ocurrieran una serie de incidentes violentos en colegios de todo el país en las últimas semanas. Un alumno de la escuela preparatoria Sea Point (Ciudad del Cabo) fue arrestado por un robo en el centro mientras sus compañeros se examinaban. En Johannesburgo un estudiante murió apuñalado supuestamente por un compañero y dos más resultaron heridos en el mismo altercado; en un incidente separado, un alumno de una escuela de Boksburg fue atacado por cuatro alumnos que, según informes, lo acusaban de ser un «cheeseboy», término empleado coloquialmente para referirse a un «snob» que reniega de sus orígenes humildes.

En 2018, un total de 22 niños fueron asesinados en diferentes escuelas de Sudáfrica.