Manuel Linda, obispo de Oporto
Manuel Linda, obispo de Oporto - CONFERENCIA EPISCOPAL PORTUGUESA

El obispo de Oporto: «La huelga de enfermeros de quirófano está llegando demasiado lejos»

La polémica crece en Portugal a causa del paro, que ya ha obligado a cancelar casi 9.000 operaciones

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El obispo de Oporto, Manuel Linda, se ha pronunciado sobre la grave huelga de enfermeros de quirófano que se desarrolla en Portugal desde el pasado 22 de noviembre, con extensión hasta el 31 de diciembre, y sus palabras retratan la situación dramática que viven muchas familias debido a sus consecuencias: «Los enfermeros están llegando demasiado lejos».

El prelado reconoció que comprende las razones que determinan el paro, aunque la alarma se ha desatado a causa de la cancelación de casi 9.000 operaciones en lo que va de periodo inactivo. Solo se atienden en las salas quirúrgicas los casos considerados muy urgentes, con lo cual las listas de espera han sobrepasado con creces los límites del colapso.

La polémica no cesa de crecer en el país vecino en relación a este «problema nacional» y la ministra de Salud, Marta Temido, no ha hecho más que añadir leña al fuego con unas controvertidas declaraciones. Le preguntaron en una emisora de radio lusa por qué no se sentaba a negociar con los representantes de los enfermeros de quirófano, que reclaman una mejora de sus condiciones laborales, y respondió de manera contundente: «Eso sería negociar con criminales e infractores».

La frase desató las protestas del colectivo de enfermeros y la titular del ramo pidió disculpas con posterioridad. En todo caso, el asunto refleja que las aguas bajan turbias en relación al tema y la tensión se puede cortar.

El conflicto mantiene en vilo a los ciudadanos del otro lado de la frontera y no tiene aspecto de solucionarse a corto plazo. Es una huelga «extrema, cruel, extraña, inaceptable, preocupante», según califican numerosos usuarios de los cinco hospitales más importantes de Portugal, ubicados en Lisboa, Oporto y Coimbra.

Las posiciones están polarizadas y el Gobierno socialista exige previamente la reincorporación de los empleados a sus puestos de trabajo. Y todo pese a que el sindicato mayoritario en el sector se ha desmarcado de la huelga salvaje y anuncia que no apoyará una segunda protesta. Conclusión: el callejón sin salida continúa sin aclararse.

Incluso el presidente de la República, Marcelo Rebelo de Sousa, salió a la palestra para puntualizar: «Por supuesto que el derecho de huelga está para ser ejercido, pero de una manera responsable».

La chispa de la polémica la encendió el presidente del Colegio de Médicos, Miguel Guimaraes, al señalar: «No puedo garantizar que no haya muertos a causa de esta huelga». Según puntualizó, las personas en estado crítico han ido llegando poco a poco a los centros del Servicio Nacional de Salud con capacidad para dar respuesta a sus casos. «Existe también una gran preocupación con los niños porque muchas de las cirugías programadas que no se realizan pueden hacerles perder el año escolar», explicó, visiblemente preocupado, el presidente del Colegio de Médicos.

Guimaraes dejó muy claro que no puede pedirse a los médicos que entren en los quirófanos sin la ayuda de enfermeros: «Eso no es viable, no tiene sentido porque los profesionales de la salud trabajan en equipo con el fin de lograr el bienestar del paciente. Ni siquiera en un caso de emergencia podría considerarse esa hipótesis». Y concluyó: «Es importante y esencial invertir más en el Sistema Nacional de Salud, reformar las estructuras y tener equipamientos adecuados, más allá de la cuestión de las huelgas».