Jessica Pino atiende a ABC
Jessica Pino atiende a ABC - HERAS
Entrevista

«El número de muertos por ahogamiento es similar al de fallecidos en accidentes de tráfico»

Jessica Pino, responsable del Informe Nacional de Ahogamientos de la Federación Española de Salvamento y Socorrismo, atiende a ABC para analizar los alarmantes datos de este año

MadridActualizado:

Este verano está siendo especialmente alarmante en cuanto a ahogamientos. En lo que va de 2017, han perecido por esta causa al menos 355 personas, según el Informe Nacional de Ahogamientos que actualiza cada quince días la Federación Española de Salvamento y Socorrismo y más concretamente Jessica Pino, una de las caras visibles de este organismo y la principal responsable del informe, que atiende a ABC para analizar el repunte de los datos durante este año.

En lo que va de año, según sus estadísticas, se han ahogado al menos 355 personas, 50 más que a estas alturas de 2016 y 100 más que en 2015. ¿Qué nos dicen estos datos?

Que no se está haciendo lo suficiente para solucionar nada. Es una estadística alucinante y algo que nos tenemos que plantear. No estamos haciendo lo correcto ni estamos yendo en una buena dirección. Las administraciones públicas deben tomarse más en serio el tema. Año tras años superamos los 400 muertos por ahogamiento, sin contar los fallecimientos que se producen en espacios acuáticos por otras causas. Si sumamos también todos los rescates que efectúan los socorristas, en algunos casos muy peligrosos, hablamos de cifras similares a los muertos por accidentes de tráfico, con los que la sociedad está mucho más concienciada, en parte también gracias a la DGT y a todo lo que se trabaja en ello. Están descendiendo los muertos en accidentes de tráfico, pero suben los de gente que se ahoga, y eso que pasamos mucho más tiempo conduciendo que en el agua. Necesitamos campañas de prevención que lleguen a más gente.

¿A qué achacan este repunte?

Tenemos varias asignaturas pendientes. La primera, la educación. A los niños no se les enseña a nadar, sino que muchas veces aprenden por sí solos. La mayoría de las muertes por ahogamiento son evitables. Otro problema es que no hay un plan de seguridad estratégica a nivel estatal. Hay muchas playas que no están vigiladas y otras que no cuentan con los medios adecuados. Además, a los socorristas no se les respeta y no se les ve como autoridad. Y además, no siempre están bien formados, porque ahora casi cualquier empresa puede expedir un título y se puede trabajar de socorrista hasta sin saber nadar. Esto hay que homologarlo, con un examen a nivel estatal y un reciclaje periódico, para que todos los socorristas tengan la misma formación, o al menos que no haya algunos muy buenos y otros que consigan el título con tanta facilidad.

¿Qué medidas considera que debería incluir ese plan estatal del que habla?

En primer lugar, habría que elaborar un plan de seguridad acuática a nivel nacional que regule la vigilancia, el número de socorristas o su distribución, al igual que es fundamental que exista otro plan estatal sobre la formación de los socorristas.

¿Están especialmente preocupados este año desde la Federación Española de Salvamento y Socorrismo?

Claro que sí. Las cifras son alarmantes, aunque no hay una causa concreta que nos permita explicarnos este repunte. Hemos intentado reunirnos con Ministerio de Sanidad, pero no nos hacen caso. Debería darles vergüenza que no haya estadísticas oficiales.

Porque las estadísticas que ustedes manejan no tienen ese carácter…

Nosotros tenemos un archivo, una base de datos, que actualizamos a través de las notas de prensa, noticias y nuestros propios socorristas. Así sabemos los ahogamientos que se producen y sus circunstancias, pero no hay estadísticas oficiales.

¿Dónde creen que reside la clave de este problema?

Principalmente, en una mala prevención. El 90% de las muertes se producen en espacios sin vigilancia. Habría que ver en qué zonas hay menos vigilancia y apostar por controlar estas zonas. Y en las zonas en las que no se pueda reforzar la supervisión, se deberían colocar carteles que alerten del peligro e incluso vallar ciertas áreas, como zonas portuarias e incluso piscinas privadas, para evitar baños y por tanto, ahogamientos.

¿Considera que los ciudadanos están preparados para actuar ante un caso de ahogamiento?

Desgraciadamente, los datos dicen que no. La gente, ante una situación de peligro, obedece a sus instintos y se mete al agua a rescatar al accidentado. Y eso es un error y un peligro muy grave. Lo primero que hay que hacer es avisar, pero no tirarnos directamente, porque si no en vez de haber una víctima, hay dos. En su lugar, hay que tratar de ayudar al accidentado con algún elemento de flotación. Este problema viene desde el colegio, pues a los niños no se les enseña cómo actuar. Por ello, nosotros intentamos llegar a las aulas, pero las instituciones y administraciones no ayudan. Además, la gente piensa que los ahogamientos son exclusivos del verano, pero no es así.

¿Piensa que en España la gente corre un riesgo innecesario al, por ejemplo, bañarse con bandera roja, en áreas desconocidas, o en horas y zonas sin socorristas?

Por supuesto. Es triste, pero la gente ve una zona de playa cercana a su hotel y se baña, sin comprobar si hay o no socorristas. Y con las banderas pasa igual. Es una lástima ver cada verano fotos de playas con bandera roja, pero con gente bañándose y sin hacer caso a los socorristas. Como digo, habría que reforzar mucho más su autoridad, porque el socorrista es el que conoce la zona y el que te puede salvar la vida. Pero la gente no les hace caso, se baña cuando no debe hacerlo, y al final sucede un percance y el que tiene que salvar a los accidentados es el socorrista, que pone su vida en peligro por salvar a alguien que le ha desobedecido.

¿Considera que, multando a la gente que cometa imprudencias, podría atajarse el problema?

Es triste decirlo, pero al final pensamos más en nuestra cartera que en nuestra vida. Claro que ayudaría en la concienciación, de la misma manera que si nos multan por excedernos de velocidad en un tramo de carretera, no vamos tan rápido. En algunas provincias hay multas por cometer imprudencias en espacios acuáticos y la accidentalidad es menor. La gente piensa que sabe nadar y que no le va a pasar nada. Pero no es así.

Cambiando un poco de tercio, hace dos semanas se originó cierta polémica al publicarse fotografías de socorristas en Gijón en bañador, tras lo que el Ayuntamiento les recomendó utilizar el pantalón largo. ¿Qué les parece esta medida?

Nos parece absurdo. Un socorrista lo que tiene que hacer es estar identificado. Que se tenga que poner o no pantalón es un debate incoherente.