Carolina, una mamá icono de la lucha para la inclusión de los niños con autismo - VÍDEO E IMÁGENES CEDIDOS POR CAROLINA MARÍN

El nuevo reto viral: gafas de sol por el autismo

Una madre de una niña de 8 años con autismo se rebela y logra que una iniciativa espontánea se convierta en un desafío global. Ha nacido un nuevo símbolo icónico

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Ha nacido un nuevo elemento icónico: las gafas de sol. Y un eslogan coral: «Yo me pongo las gafas de sol por una visión mejor del autismo». Y es que este trastorno general del desarrollo (TGD) siempre aparece envuelto por una sombra opaca de desconocimiento. Pero la madre de Carla, niña con autismo de 8 años, se ha rebelado y con un gesto de lo más sencillo ha convertido una iniciativa en un reto global y viral, con miles de seguidores para la causa de la inclusión.

Lo que ha demostrado Carolina Marín, de 38 años, es que no tienes que ser un rostro tan conocido como Cristiano Ronaldo ni tener una legión de admiradores en tus cuentas de redes sociales para que una lucha gane adeptos solidarios. Ella tiene en su haber un curioso récord: ya lo ha logrado en cinco ocasiones, con propuestas lanzadas para luchar contra la «invisibilidad» de los niños con autismo. Ha llegado a llenar la plaza de Callao en Madrid. También logró que figuras públicas como Cristiano Ronaldo y los cantantes Bebe, Alejandro Sanz y Manuel Carrasco se adhiriesen a la brega.

Pero esta vez ha dado la campanada. Ella misma lo reconoce, porque «nunca había tenido en 24 horas el móvil lleno de mensajes y vídeos de toda España, Sudamérica, Estados Unidos...». ¿Cómo lo ha logrado? Con un cóctel simple: un mensaje potente que irradia el pundonor de una madre que graba un vídeo dentro de un coche y lo cuelga en Facebook. 78.000 reproducciones en menos de un día, viralidad absoluta en las redes sociales. Y un estallido de indignación que rema en su misma dirección.

Uno de cada 68 niños tiene autismo en el mundo. Nada tienen que ver estos 50.000 menores que viven en España con Nikolas Cruz, el joven de 17 años que acaba de provocar una masacre en un instituto de Florida y cuyo abogado defensor comunicó (sic) que su cliente «padecía problemas psiquiátricos, depresión y era autista». Cuando a 7.000 kilómetros de distancia Carolina Marín, madre de las mellizas Carla y Daniela, leyó esa noticia, no pudo más que protestar a su manera. Se grabó denunciando la mezcla sin sentido de conceptos: «Si alguien hubiese escuchado que Cruz tenía problemas psiquiátricos y diabetes, hubieran respondido que nada tiene que ver una cosa con la otra. El autismo tampoco».

En su «vídeo-selfie» reivindicativo, Carolina lleva gafas de sol. A las pocas horas, miles de personas han difundido sus propias grabaciones caseras portando el mismo accesorio y el lema unitario: «Por una mejor visión del autismo».

Carolina Marín, sumiller de Madrid, ha ganado desde el corazón la batalla por la integración. Dice a ABC: «Soy solo una mamá, no pido dinero ni formo parte de ninguna asociación; solo digo que Carla, que tiene autismo severo no verbal, lo único diferente que tiene con su hermana Daniela, que es neurotípica, es que se comunica por otros sistemas, como pictogramas y el sistema bimodal. No hay nada más».