El primer ministro irlandés, el democristiano Leo Varadkar
El primer ministro irlandés, el democristiano Leo Varadkar

Un nuevo escándalo de adopciones ilegales en Irlanda salpica a la Iglesia

El primer ministro irlandés, el democristiano Leo Varadkar, confirmó este jueves en el Parlamento la existencia de graves irregularidades cometidas en los procesos de adopción por las agencias, algunas de ellas gestionadas por órdenes religiosas

DUBLÍNActualizado:

Una semana después del referéndum que legalizó el aborto, Irlanda volvió este jueves a la primera plana internacional con una noticia que supone un capítulo más de su negra historia. Se trata de un escándalo de adopciones ilegales que podría involucrar a «cientos de miles de personas» y que se produjo entre las décadas de los 40 y los 60.

Fue el propio primer ministro, el democristiano Leo Varadkar, el que reconoció este martes en el Parlamento irlandés las irregularidades llevadas a cabo por las agencias especializadas en adopción. El organismo estatal de asuntos familiares y del menor, Tusla, fue el que detectó, hasta el momento, 126 casos ocurridos entre los años 1946 y 1969. En todos ellos los padres adoptivos fueron inscritos como «biológicos».

Las irregularidades fueron descubiertas al estudiar los archivos de la agencia de adopción St Patrick’s Guild, gestionada por las Hermanas de la Caridad, pertenecientes a la Iglesia católica irlandesa, que suma otro escándalo a su lista, tras el de los abusos a mujeres y menores en varios de sus centros.

Frente a este trágico suceso, Varadkar pidió perdón en nombre del Gobierno. «Este nuevo caso podría ser muy traumático para mucha gente y pido perdón por ello», aseguró el líder irlandés antes de recalcar que los afectados «tienen derecho a conocer su identidad e historial de nacimiento». El primer ministro además reconoció que la dimensión del suceso podría ser mucho mayor de lo que se conoce hasta el momento. También indicó que las irregularidades en estos procesos podrían afectar a «cientos de miles» de personas y a varias agencias de adopción, por lo que su función ahora es «determinar el alcance, lo que supondrá una tarea gigantesca».

Apoyo de las autoridades

Esto es lo que piden las distintas organizaciones de protección de menores. Por ejemplo, una de las más importantes del país, Barnardos, exigió al Gobierno que se realicen hasta 150.000 inspecciones de adopciones que, según ellos, podrían haberse realizado de forma irregular. «Me sorprendería si, al menos, el diez por ciento de ese total no es ilegal», aseguró el director ejecutivo de la asociación, Fergus Finlay, a la cadena pública RTE. Finlay cree que la investigación tiene que ser exhaustiva ya que «fue un crimen contra estas personas y sus madres. Madres a quienes les dijeron que sus bebés habían muerto». Las indagaciones que se llevarán a cabo contarán, según Varadkar, con el apoyo de todas las autoridades irlandesas. El primer ministro aseguró, además, que prestará ayuda a aquellos que lo necesiten porque va a ser duro para muchos. «Hay gente que va a descubrir que fue adoptada de esta manera, después de creer durante 50 o 60 años que eran hijos biológicos de las personas que les criaron. También será difícil para los padres, pues deberán reconocer esta irregularidad», apuntó.

El ministro de Justicia, Charlie Flanagan, confirmó además que la agencia involucrada hasta ahora, St. Patrick’s Guild, no será la única. «La probablidad que otras agencias hayan realizado prácticas similares es alta», señaló en el Parlamento. Por ahora, todos los casos identificados provienen de los registros de esta organización que cerró sus puertas en 2004.