La nueva Ley de asociaciones facilitará su creación y autorregulación Gobierno y las ONG se reúnen esta semana para ultimar el texto legal

Representantes del Gobierno y de diversas asociaciones, entre ellas organizaciones no gubernamentales, se reunirán esta semana para intentar consensuar la Ley de asociaciones, que establece las líneas generales para la creación de éstas. La norma fomenta el asociacionismo, favorece la autorregulación y avanza hacia la profesionalización de ONG.

Madrid. Isabel Gallego
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La futura Ley Orgánica por la que se regula el Ejercicio del Derecho de Asociación, conocida como Ley de asociaciones, aboga por un movimiento asociativo organizado y facilita la creación de entidades en nuestro país. Para ello, deja libertad a las personas para constituir una asociación y redactar los estatutos de ésta. Se trata, en definitiva, de que cada entidad funcione como crea conveniente, facilitándole para ello un marco legal más abierto y adaptado a las características de la sociedad actual.

Representantes del Gobierno y de diversas asociaciones se reunirán esta semana para ultimar la redacción de esta Ley, que modifica la actual, de 1964, prácticamente derogada por la actual Ley de Fundaciones, cuya reforma también se prevé para los próximos meses. En la negociación del anteproyecto de Ley han participado prácticamente todos los Ministerios, aunque la coordinación la ha llevado a cabo la Vicepresidencia Primera del Gobierno, cuyo titular es Mariano Rajoy. El Ministerio del Interior ha sido el ponente de la Ley.

La nueva norma favorece la profesionalización de las organizaciones. Este aspecto afecta de manera importante a las ONG, inmersas en el debate de si su profesionalización pudiera hacer desaparecer o no el carácter altruista que se le supone a una asociación sin ánimo de lucro. La Ley intenta resolver este aspecto dejando que la entidad se autorregule. De hecho, para las que reciben fondos públicos establece la posibilidad de que los miembros de la junta directiva reciban una remuneración por su actividad. En este caso, el Gobierno deja claro en el borrador de la norma que aquellos cargos que cobren un sueldo «no lo hagan con cargo a fondos o subvenciones públicas», pero deja libertad a las ONG para que sus cuadros directivos puedan ser remunerados mediante los ingresos que las propias organizaciones reciben por otras vías de carácter privado.

MECANISMOS DE CONTROL

El texto legal subraya en su preámbulo la importancia de contar con un movimiento asociativo organizado. El espíritu de la Ley es el de establecer un marco más abierto que el actual, que favorezca el asociacionismo, aunque establezca unos mecanismos de control básicos para las asociaciones que reciben fondos públicos. En este caso, el anteproyecto de Ley, que será aprobado en breve por el Consejo de Ministros, otorga al Gobierno el derecho de declarar de utilidad pública las asociaciones que cumplan determinados requisitos, entre ellos, que estas entidades no estén restringidas exclusivamente a beneficiar a sus asociados. Asimismo, el texto establece, entre otras garantías, que las asociaciones no podrán distribuir entre sus asociados las ganancias obtenidas en caso de disolución.